
El diez rosarino metió un golazo en Córdoba, fue la gran figura del equipo y tuvo un mensaje especial post partido.
El diez rosarino metió un golazo en Córdoba, fue la gran figura del equipo y tuvo un mensaje especial post partido.
Ángel Correa, junto a Morales (Fotobaires).
Un mago. Aladino, le decían de pibe. De grande, Angelito. De la guarda. Y del fútbol de River, también, que en Córdoba tuvo a un responsable directo de su ataque. Correa, con la soltura de quien se siente con la confianza suficiente como para romper, tocar, pasar, entender verticalmente lo que necesita cada jugada. Y zácate: también convertir con un puntazo a lo Romario una descarga perfecta de Lucas Beltrán. Un premio a la insistencia constante del #10.
Porque el cuarto gol en 14 partidos de Correa fue esencialmente un reconocimiento a la constancia y a la confianza también en un juego claro: sólo el desarrollo del fútbol como deporte impredecible e injusto, tan incompatible con la teoría, explicaba que el grito del rosarino se demorara hasta los cuatro minutos del segundo tiempo.
Porque antes, Ángel ya había demostrado que estaba con las alas en modo turbo: un puntazo tapado de modo excelente por Thiago Cardozo y un remate en el área chica también desviado con el cuerpo por el arquero de Belgrano, que parecía tener el password de su arco hasta el grito de Galván.
De hecho, Correa también fue parte de esa acción que terminó en el 1-0 revisión en el VAR mediante; el mediapunta fue quien disputó la pelota entre dos futbolistas de Belgrano que “jugaron deliberadamente” el balón para le quedara a Galván en el borde del área.
La influencia del portador de la camiseta más pesada de River fue tal que hasta protagonizó la acción en la que Silvio Trucco convocó a Pablo Dóvalo para revisar la tarjeta roja que el árbitro le había sacado a Lisandro López por un foul que, en el chequeo, comprobó que no había existido (sí una caída por el forcejeo).
Hizo todo, Angelito. Trasladó bien, con criterio, para ser siempre una descarga ofensiva. Se movió complementando los movimientos de Thiago Almada para desmarcarse. Entendió cada una de las necesidades de ataque de un River que, así, fluyó más directo, si tanto revoloteo, independientemente de que disfrutó alguna de sus fintas.
La palabra de Angelito Correa post partido
"Sin dudas hicimos un partidazo ante un gran rival que se hace fuerte acá. Estamos felices por conseguir esta victoria".
"Desde que llegaron, el CT puso lo mejor para el equipo. Nos brinda lo mejor en cada partido y veníamos haciendo muchas cosas positivas y no estábamos concretando con victorias. Estamos contentos porque lo pudimos conseguir".
"Gracias a la gente por el aguante en el día de la madre, dedicárselo a mi vieja que está en el cielo, sabía que me iba a ayudar. Y también a la mamá de mis hijos, que la amo".
La dura historia de Correa con su mamá, Marcela
En 2022 y luego de ser campeón del mundo, íntimamente Correa cargaba con un profundo peso: mamá Marcela estaba tratándose hacía un tiempo contra el cáncer. “Es nuestra fuerza. A pesar de que está luchando, sigue con nosotros. Me llena de orgullo y nosotros la llenamos de fuerzas”, declaraba en Goal en marzo de 2023. En su honor, de hecho, el rosarino se había rapado y tomado una foto con ella durante el tratamiento. Finalmente, en abril de ese mismo año, Marcela falleció.
Actualmente, Angelito la menciona siempre y la tiene presente en todo momento. En Córdoba no fue la excepción y hubo dedicatoria especial.
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