
María, una argentina que vive en Venezuela junto a su esposo y sus dos hijos, contó a Radio Sudamericana cómo los sismos destruyeron su vivienda y los dejaron con lo puesto. Hoy viven en un pequeño anexo gracias a la ayuda de vecinos y reclaman que no recibieron asistencia para regresar al país.
Miércoles 15 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 09:01hs. del 15-07-2026
La vida de una familia argentina cambió en cuestión de segundos tras los terremotos que sacudieron Venezuela hace pocas semanas. María, su esposo y sus dos hijos perdieron la vivienda donde residían en Caracas y desde entonces dependen de la solidaridad de vecinos y desconocidos para reconstruir su vida.
En diálogo con Radio Sudamericana, la mujer recordó que el día del sismo se encontraba fuera de su casa junto a sus hijos, mientras su esposo había salido a hacer una compra.
"Quedamos en el medio de la calle. Fue todo muy rápido. Cuando volvimos a subir a la casa ya no pudimos entrar. Estaba todo destruido", relató.
La familia comenzó entonces una desesperada búsqueda de un lugar seguro. Sin pertenencias y con apenas dinero en efectivo, caminaron durante horas hasta llegar al centro de Caracas. "No llegamos a sacar nada. Nos quedamos solamente con lo puesto", contó.
Cinco horas de viaje y ayuda de desconocidos
En medio del caos, una madre y su hija, oriundas de Puerto La Cruz, les ofrecieron trasladarlos hasta esa ciudad, donde consideraban que estarían más seguros.
El viaje duró alrededor de cinco horas. Con apenas 10 dólares pudieron pagar dos noches de alojamiento. A partir de una publicación en redes sociales, comenzaron a recibir donaciones de ropa, pañales, leche y alimentos.
"Estoy eternamente agradecida a todas las personas que nos ayudaron", expresó.
Posteriormente, dos mujeres les ofrecieron quedarse en su casa durante varias semanas mientras intentaban reorganizarse.
El reclamo por la falta de asistencia
María explicó que también buscaron ayuda para regresar a Argentina, pero aseguró que no encontraron una solución. "Llamamos a Cancillería. Nos decían una cosa y después otra. Nos explicaron que podían ayudar con documentación, pero nosotros necesitábamos volver y no teníamos dónde vivir en Argentina", afirmó.
Según explicó, la familia había emigrado hacía aproximadamente un año y, antes del terremoto, ya atravesaba dificultades económicas.
"Nos fuimos con un proyecto de vida. Al poco tiempo nos quedamos sin el trabajo fijo y empezamos a hacer de todo: vendimos comida, hicimos delivery. Íbamos saliendo adelante hasta que pasó esto".
La mujer sostuvo que el principal obstáculo para regresar al país era la falta de una red familiar que pudiera recibirlos.
"No podíamos volver para quedar en la calle con dos chicos. Mi hijo mayor tiene autismo y necesitábamos también asistencia médica".
Un techo por tres meses para empezar de nuevo
Tras varias semanas alojados en una vivienda prestada, la familia pudo mudarse recientemente a un pequeño anexo gracias a la ayuda de otra persona que conocieron a través de las redes sociales.
"Hace dos días nos mudamos. No tiene nada, pero al menos es un techo seguro y podemos quedarnos tres meses mientras tratamos de salir adelante", relató.
Aunque reconoció: "Lo que nos queda ahora es volver a empezar. Mis hijos necesitan estabilidad después de todo lo que vivimos", finalizó la mujer.