
El dato fue alentador para el Gobierno de Javier Milei que celebró que en julio el alza promedio de precios haya sido del 1,9 por ciento. Para Aldo Abram, economista argentino, se espera que en los próximos meses siga bajando, acercándose al 1 por ciento, aunque aclaró que “no perforaría ese piso”.
Miércoles 15 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 09:52hs. del 15-07-2026
El dato fue alentador para el Gobierno de Javier Milei que celebró que en julio el alza promedio de precios haya sido del 1,9 por ciento. Para Aldo Abram, economista argentino, se espera que en los próximos meses siga bajando, acercándose al 1 por ciento, aunque aclaró que “no perforaría ese piso”.
Abram adelantó que con la acumulación del 33,5 por ciento, “es posible que en julio esté de vuelta debajo del 2 por ciento”, sin dejar de reconocer que “por una cierta cuestión de estacionalidad, pueda dar un poquito más, pero no cambiaría la tendencia” en baja. En este sentido, aseveró que “en agosto, septiembre y octubre se consolidará por debajo del 2%, quizás cerca del uno, pero no creo que vaya a perforar ese piso como quiere el Gobierno”.
Recalcó que “el proceso de recuperación empezó, pero hasta que le llegue a la gente, la sensación de que las cosas mejoran llevará tiempo”. Reiteró que la desaceleración de la inflación “es una de las cosas que genera mejoras” y que se espera que en los próximos meses mejore el consumo y algunas empresas comiencen a hacer inversiones.
Recordó que en 2025 hubo una aceleración de los precios por la incertidumbre de las elecciones, resaltando que “no es raro que luego de una fuerte reactivación podamos tener una incertidumbre, pero ahora la gente comienza a consumir o las empresas a invertir”. Con esto, repitió la frase de algunos representantes del Gobierno al expresar que “estamos en camino a ser un país normal”.
En cuanto al cierre de empresas que se dio en los últimos meses, Abram expuso que se debe a una reconversión del sector productivo. “En 90 años hubo una creciente anormalidad y el sector productivo se adaptó para sobrevivir, pero cuando de golpe un país decide ser normal difícilmente sea el mismo que en una economía mejor”, dijo, aludiendo a que “había empresas que tenían ganancias ficticias y no es lógico que un empresario gane plata a costa del bienestar de la gente, sino vendiendo bien y barato”.
El economista reconoció que “la aceleración inflacionaria se siente en el bolsillo”, lo que “nos empobreció, pero ahora se va a empezar a ver que estamos saliendo del pozo, no estamos afuera, pero estamos saliendo y hay que tener un poco de paciencia”.