
El fiscal Facundo Cabral confirmó que detenidos se fugaban con aval de una mujer policía para cometer asaltos vestidos con uniformes oficiales y portando el armamento reglamentario de la institución. Además, confirmó que la jefa de guardia mantenia
Lunes 19 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 11:22hs. del 19-10-2026
Una grave investigación judicial sacudió a la fuerza policial en Santo Tomé tras descubrirse que presidiarios salían de la alcaidía local para cometer robos calificados utilizando uniformes oficiales y armas del establecimiento con la ayuda de la sargento del lugar. La maniobra, investigada bajo la carátula de "asociación ilícita", comenzó a desenredarse tras el violento asalto a un empleado de un Rapipago ocurrido a fines de septiembre, a quien emboscaron en su vivienda para robarle 2,5 millones de pesos de la caja fuerte.
En una entrevista exclusiva con Radio Sudamericana, el fiscal Facundo Cabral detalló los avances de la causa y la imputación contra una suboficial. "La semana pasada solicitamos la detención de tres personas; una es la sindicada como mujer policía que custodiaba la alcaidía, de quien se sospecha que dejaba salir a los internos para cometer delitos e inclusive propiciar uniformes y armas, adjudicándole el carácter de partícipe y formar parte de la banda", explicó el funcionario judicial.
Según la reconstrucción del Ministerio Público, la sargento acusada liberaba la zona facilitando la salida de los reclusos durante sus turnos de guardia. "Llegamos a la conclusión de que esta era la única mujer policía implicada; dejaba que los demás oficiales se fueran a sus casas abandonando su guardia y al que la acompañaba lo dejaba dormir", precisó Cabral sobre la logística interna del recinto.
Además, confirmó que la jefa de guardia mantenia una relación con uno de los internos. "Con uno de los internos, la sargento tenía un vínculo estrecho, personal hasta tomaban mates juntos".
Los delincuentes contaban con pertrechos oficiales y vehículos para concretar los atracos planificados dentro de las celdas. "Tenemos probado que los sujetos salieron con los uniformes policiales y utilizaron una escopeta de culata rebatible de la alcaidía, además de que la policía le dio su propia arma 9 milímetros; salieron con una línea de objetivos, probaron en un primer lugar pero desistieron y después fueron a un segundo lugar", aseveró el fiscal durante la cobertura periodística.
Entre los detenidos involucrados figura un peligroso delincuente con antecedentes por narcotráfico y uso de armas perteneciente a una banda de Alvear. "Hace poco fue juzgado por el uso de arma de fuego ya que forma parte de una banda de Alvear muy peligrosa y cumplia condena de seis años. Además de otra condena de narcotráfico y ahora se lo juzgaría por un asalto a un comercio, que fue organizado también desde allí, ahora este caso en Santo Tomé sería otro".
Ante esta situación, el fiscal instó a revisar los controles en las dependencias. "Faltan individualizar a un par de sujetos que trabajaban para la banda y hacer los peritajes de los celulares secuestrados; esto también debería hacer repensar el propio uso de celulares dentro de los establecimientos", concluyó Cabral.