
La Agencia Espacial Japonesa, JAXA, lanzará hoy rumbo a Marte una de sus misiones más ambiciosas: MMX (Martian Moons eXploration). Como su propio nombre en inglés indica, su objetivo será estudiar las dos lunas de Marte, Deimos y Fobos.
Japón quiere hacer historia consiguiendo lo que nadie ha hecho
La Agencia Espacial Japonesa, JAXA, lanzará hoy rumbo a Marte una de sus misiones más ambiciosas: MMX (Martian Moons eXploration). Como su propio nombre en inglés indica, su objetivo será estudiar las dos lunas de Marte, Deimos y Fobos. No será la primera misión que lo haga, pero sí la primera que, si todo va bien, traerá muestras de una de ellas de vuelta a la Tierra. Con misiones como las chinas Chang’e, que han traído muestras desde la Luna, hemos visto la importancia de poder analizar directamente aquí abajo el material recogido más allá de nuestro planeta.
Por muy bien dotados que estén los rovers con laboratorios internos, siempre se podrá hacer un análisis mucho más profundo desde la Tierra. Por eso, hay muchas expectativas puestas en esta misión que, de paso, ha vuelto a demostrar la importancia de que las distintas agencias espaciales colaboren en vez de competir como si todo fuese una carrera.
El calendario de MMX. La misión se lanzará desde el Centro Espacial de Tanegashima en un cohete H3 a las 15:41 EDT (21:41, hora peninsular española). Así comienza un viaje a Marte que durará 10 meses. Después, su primer destino será Fobos, donde pasará tres años investigando. En ese periodo desplegará su rover IDEFIX y realizará dos intentos de aterrizaje para recoger muestras. Finalizada esta primera parte de la misión, la sonda se dirigirá a sobrevolar Deimos, donde realizará varios sobrevuelos hasta noviembre de 2030, cuando ya empezará el viaje de vuelta a la Tierra. Si todo va bien, la cápsula con las muestras de Fobos debería aterrizar en Australia en 2031.
La importancia de colaborar. La compañía japonesa Mitsubishi Electric se ha encargado de construir los tres módulos principales de MMX. Sin embargo, del rover IDEFIX se han encargado la agencia espacial francesa CNES (Centre National d'Études Spatiales) y la alemana DLR (Deutsches Zentrum für Luft-und Raumfahrt). IDEFIX lleva un conjunto de cámaras, así como el Espectrómetro Raman para MMX (RAX) y los instrumentos miniRAD, que se encargarán de analizar la composición superficial y la temperatura de Fobos.
Por otro lado, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) colaboran con la misión proporcionando soporte de hardware y comunicaciones a través de las redes Deep Space y Estrack. La NASA, además, ha colaborado con el desarrollo de MEGANE, un instrumento que se encargará de medir desde la órbita la composición elemental de Fobos.
¿Por qué las lunas de Marte? Hay muchísimas misiones que se han encargado de estudiar el planeta rojo. También han existido algunas naves, como Mariner 9, las sondas Vikings o el orbitador Mars Reconnaissance Orbiter, que han estudiado sus lunas como parte de sus trabajos de reconocimiento de Marte. Incluso algunas misiones, como la rusa Phobos-Grunt, se centraron solo en su análisis, pero no lo consiguieron. Hasta ahora no ha habido ninguna misión que lo haya conseguido. MMX podría ser la primera. Y lo cierto es que es importante que lo haga, ya que el origen de Fobos y Deimos es bastante misterioso y se entiende que, si logramos desentrañarlo, podríamos entender mucho mejor el propio origen del Sistema Solar.
Las hipótesis. Hay dos hipótesis sobre el origen de estas dos lunas. Por un lado, dado su parecido a los asteroides de tipo D, se cree que podrían haberse formado mucho más lejos en el Sistema Solar y, después, haber sido atraídas hacia Marte por su gravedad. El problema es que la forma de su órbita no cuadra demasiado con esta hipótesis. La segunda, en cambio, apunta a que pudieron surgir por la colisión de un objeto de gran tamaño sobre Marte. Algo así como se formó nuestra propia Luna. Lamentablemente, también hay algunas piezas que no encajan del todo. Por eso, se cree que, quizás, haya un origen mixto.
Para saber la combinación perfecta de estas hipótesis, se pretende estudiar a fondo la composición de las dos lunas. Más hidrógeno, cloro, sodio y potasio apuntarían a un asteroide capturado, y menos a un origen por impacto. En cambio, si su análisis isotópico apunta a cierto parecido con las rocas marcianas, podría haber más peso de la segunda hipótesis. De momento, habrá que ir paso a paso y esperar que el lanzamiento y el viaje al planeta rojo sean un éxito. Todo lo demás se irá viendo con el tiempo. De momento, puedes ver el lanzamiento de la misión en directo.
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