
Quince personas lo denunciaron penalmente por retener los dólares invertidos en su productora. La Justicia intenta determinar adónde fue a parar la plata recaudada.
Quince personas lo denunciaron penalmente por retener los dólares invertidos en su productora. La Justicia intenta determinar adónde fue a parar la plata recaudada.
Durante este último fin de semana, el reconocido escritor Hernán Casciari comenzó a ser investigado penalmente por el presunto delito de estafa en el Juzgado N°34 de la ciudad de Buenos Aires. La causa judicial se inició formalmente luego de que 15 damnificados denunciaran haber perdido miles de dólares al invertir sus ahorros en el proyecto Orsai Audiovisuales, con la ilusión de financiar películas y obtener grandes ganancias, pero terminaron recibiendo devoluciones de dinero casi inexistentes.
La investigación de este caso fue delegada a la experimentada fiscal Mónica Cuñarro, quien deberá analizar la batería de documentos y pruebas aportadas por Ariel Gil Ces, el abogado representante de las víctimas. Según detallan los afectados, el esquema de negocios pedía aportes de dinero bajo la promesa de altos rendimientos, pero los números finales fueron desastrosos: un inversor denunció que puso 1.000 dólares y le devolvieron apenas 28 con veinte centavos, mientras que otro afirmó que, de 2.600 dólares, solo recuperó 47.
En la presentación judicial, los denunciantes aseguraron que los términos y condiciones del contrato nunca fueron claros o directamente no se entregaron. Los pagos de los supuestos socios se realizaban a través de plataformas de criptomonedas y el dinero terminaba en una cuenta vinculada a Fuentirol, una sociedad uruguaya ligada al creador del proyecto. El plan más promocionado había sido "Cinco Pelis" en 2023, de donde salió la exitosa película sobre el arquero de la Selección, el "Dibu" Martínez.
Lejos del éxito mostrado en la pantalla, los inversores denunciaron la falta de presupuestos claros, gastos sin explicación e información económica entregada tarde. Uno de los damnificados expresó su enorme frustración en el expediente: "Nunca Hernán Casciari dijo que era una inversión riesgosa, por el contrario, siempre optó por incentivarnos a invertir más, porque era muy seguro que íbamos a tener ganancias en todos los productos, hasta llegó a decir que íbamos a poder cambiar de auto".
Aunque el escritor se defendió públicamente argumentando que simplemente se trató de un negocio que salió mal, en los tribunales analizan si su accionar encuadra en el delito de administración fraudulenta, mientras la Justicia intenta rastrear adónde fue a parar la enorme cantidad de dinero que aportó la gente.