
Los títulos soberanos argentinos profundizaron las pérdidas este lunes, en un escenario de mayor aversión al riesgo. La incertidumbre política local, el petróleo cerca de los u$s100 y el complejo panorama global, genera presión sobre los activos argentinos.
Los títulos soberanos argentinos profundizaron las pérdidas este lunes, en un escenario de mayor aversión al riesgo. La incertidumbre política local, el petróleo cerca de los u$s100 y el complejo panorama global, genera presión sobre los activos argentinos.
Los bonos soberanos argentinos en dólares volvieron a operar en terreno negativo este lunes y profundizaron la tendencia bajista de las últimas jornadas, sin encontrar todavía señales de recuperación sostenida. En el tramo largo de la curva, algunos títulos bajo legislación local ya ofrecen rendimientos superiores al 12%, lo que refleja la mayor prima de riesgo que exigen los inversores para posicionarse en deuda argentina. En línea, el riesgo país alcanzó un nuevo máximo en lo que va del año.
En ese marco, los títulos en dólares cayeron hasta 1,6% encabezados por el Global 2046, seguido del Global 2035 (-1,5%), y el Global 2038 (-1,4%). Así, el riesgo país medido por el J.P Morgan saltó un 4,2% hasta los 675 puntos básicos, según la medición de J.P. Morgan.En el frente doméstico, el mercado continúa atento a las novedades políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027, particularmente a las especulaciones sobre las posibles candidaturas del peronismo. A esto se suma el último dato de inflación, que se ubicó en el 1,9% mensual, en línea con lo esperado por el mercado. Aunque la mayorista pegó un salto y quebró el 3% hasta el 3,2%, debido al fuerte aumento del petróleo.
Además, se conoció que la balanza comercial cerró con un superávit se ubicó en los u$s2.976 millones durante septiembre, una cifra solo superada en el año por los u$s3.450 millones de mayo, según informó el INDEC. Las exportaciones treparon un 21,6% interanual hasta los u$s10.036 millones; mientras que las importaciones cayeron 2,5%, a u$s7.060 millones. De esta manera, el saldo ascendió a u$s2.976 millones, una cifra solo superada en el año por los u$s3.450 millones de mayo.
En paralelo, el contexto internacional continúa marcado por una elevada volatilidad y una mayor cautela entre los inversores. El petróleo Brent se mantiene cercano a los u$s100 por barril, mientras persisten las tensiones económicas y financieras tanto en Estados Unidos como en Europa. Este escenario vuelve a poner el foco sobre las presiones inflacionarias globales y el impacto de las tasas de interés elevadas sobre los activos de mayor riesgo.
Por su parte, Kevin Warsh, actual presidente de la Reserva Federal (Fed), evitó anticipar nuevas decisiones sobre la política monetaria estadounidense, aunque sus últimas declaraciones contribuyeron a moderar las expectativas de una suba de tasas en octubre. Mientras tanto, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos permanecen en niveles elevados, pese a haber retrocedido desde los máximos recientes, lo que continúa condicionando el atractivo de la deuda de los mercados emergentes, incluida la argentina.
MSCI Merval y ADRsPor otro lado, en un día clave para el mercado porque el S&P Merval pasó a llamarse MSCI Merval, con cambios en las empresas cotizantes. En este contexto, el índice líder cayó 1,8% a 98.214,660 unidades, mientras que el MSCI BYMA cedió 1,8% a 98.165,40 puntos.
En Nueva York, los ADRs se hundieron hasta 7,5% de la mano de Bioceres, seguido por Edenor (-5,1%), Central Puerto (-3%) e YPF (-2,7%).
Fuente: Ámbito Financiero