
La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) le pidió al Ministerio de Economía que reclame a tres provincias para que adhieran al Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago (Sircupa) una medida que entiende como fundamental para lograr la…
La Asociación de Supermercados Unidos (ASU) le pidió al Ministerio de Economía que reclame a tres provincias para que adhieran al Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago (Sircupa) una medida que entiende como fundamental para lograr la "equidad competitiva en el comercio minorista”.ASU pretende que el Gobierno nacional promueva que la Ciudad de Buenos Aires La Pampa y Santa Fe se sumen al Sistema de Recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sobre Proveedores de Servicios de Pago un mecanismo diseñado para fiscalizar las transferencias virtuales.Actualmente estas tres jurisdicciones son las únicas del territorio nacional que no se han sumado al régimen administrado por la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral. Esto genera según la entidad sectorial un desequilibrio muy importante dentro de la actividad comercial.El reclamo central de los supermercados se fundamenta en la necesidad de garantizar una equidad competitiva en el comercio minorista. Las grandes cadenas advierten que la falta de homogeneidad fiscal favorece directamente a los comercios no registrados.Las empresas representadas por la asociación operan bajo esquemas bancarios tradicionales con controles tributarios estrictos. Sin embargo la preocupación tiene que ver con que buena parte de la competencia utiliza medios de pago digitales sin recibir ningún tipo de retención o impacto fiscal en esos tres distritos. Esta acusación de los supermercadistas está dirigida sobre todo a los supermercados chinos.Esta asimetría impositiva crea un escenario donde los negocios totalmente formalizados deben afrontar retenciones a cuenta que sus competidores informales eluden de forma sistemática. La brecha de costos operativos perjudica de manera directa a los establecimientos que cumplen con la ley.Desde la mirada del sector supermercadista la falta de controles sobre las acreditaciones digitales convierte a las billeteras virtuales en un canal ideal para la omisión deliberada en las declaraciones de ventas. Esta situación incentiva de manera indirecta el crecimiento de la informalidad comercial según dicen desde ASU.La coexistencia con niveles elevados de competencia ilegítima representa uno de los mayores desafíos actuales para el retail formal. El uso masivo de cuentas de pago sin fiscalizar en centros urbanos con alto volumen de consumo agrava este problema.Juan Vasco Martínez director ejecutivo de la entidad empresarial explicó la urgencia de avanzar hacia la unificación del sistema en todo el país. El directivo remarcó que las empresas del sector trabajan bajo reglas estrictas de fiscalización bancaria y solicitan igualdad de condiciones para todos los actores de la economía.La conducción de la entidad insiste en que las transferencias y los medios electrónicos de pago no deberían funcionar como un incentivo imprevisto para la evasión fiscal. Por esto consideran indispensable contar con un padrón unificado que aplique retenciones homogéneas.En cuanto a la posibilidad de que se avance en este sentido el gobierno de La Pampa viene rechazando la posibilidad de adherir por el momento al régimen con el argumento de que implicaría sumar una carga fiscal excesiva sobre un sector económico mayoritariamente informal al cual consideran el más golpeado por la coyuntura económica actual.Las cadenas de supermercados aclararon de forma enfática que la implementación del Sircupa no representa la creación de un nuevo tributo ni la suba en las alícuotas existentes.La herramienta solicitada opera exclusivamente como un mecanismo unificado de recaudación y pago a cuenta. Su objetivo principal es igualar el tratamiento impositivo de las cuentas de pago digitales con el esquema que ya aplica el Sircreb sobre las cuentas bancarias tradicionales.Los representantes del sector comercial sostienen que la única vía razonable para reducir la carga impositiva general consiste en ampliar la base de contribuyentes. Si una cantidad mayor de sujetos tributa efectivamente la presión sobre el comercio formalizado puede comenzar a descender.La adopción total del Sircupa garantizaría la trazabilidad integral de las operaciones comerciales realizadas por vías digitales. Esto transformaría a los nuevos medios de pago en herramientas de formalización y transparencia cerrando los agujeros normativos que hoy facilitan la evasión.El pedido de los supermercados al Palacio de Hacienda busca en definitiva sentar las bases para una competencia justa. La unificación de las reglas de juego impositivas se presenta para el sector como una condición indispensable para sostener la actividad comercial formal en todo el país.