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Un informe elaborado por especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) advirtió sobre el fuerte impacto económico que afrontan los productores ganaderos de la región del Litoral debido al avance del agua. La obligación de retirar de manera urgente miles de cabezas de ganado desde las islas hacia zonas altas expone una compleja y costosa logística para el sector.
De acuerdo con el relevamiento difundido por la Radio La Red, el operativo para trasladar un rodeo estándar de 500 animales a tierra firme demanda una inversión de $20,5 millones si se realiza bajo condiciones normales. Sin embargo, si las tareas se postergan y deben ejecutarse durante una evacuación de emergencia generalizada, el costo total escala hasta los $29,5 millones.
Esta diferencia representa un incremento de $9 millones adicionales —unos $18.000 más por cada cabeza de ganado— explicados principalmente por el fuerte encarecimiento de los fletes fluviales ante la alta demanda de barcazas y personal.
El estudio detalla que la logística no es sencilla: en los establecimientos analizados entre las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, mover un lote de estas características puede requerir hasta tres días de trabajo continuo, el despliegue de 12 operarios y un promedio de 18 viajes en embarcaciones.
El costo de mantener el ganado fuera de las islas
Los técnicos del INTA alertaron que las complicaciones para los productores van más allá del traslado inicial. Una vez que los animales llegan a zonas seguras en el continente, mantenerlos a resguardo genera un gasto extraordinario debido a la escasez de pasturas naturales y la necesidad de comprar alimento balanceado o forraje.
El mantenimiento de las 500 cabezas en tierra firme puede generar un sobrecosto aproximado de $38 millones mensuales.
Los cálculos presentados por el organismo no contemplan variables críticas como la posible pérdida de peso de la hacienda, gastos veterinarios por enfermedades asociadas a la humedad, índices de mortandad ni roturas en las instalaciones de carga.
Ante este escenario, desde el INTA recomendaron enfáticamente a los productores anticipar los esquemas de evacuación y planificar los traslados antes de que los hidrómetros regionales alcancen los niveles de alerta, evitando así mayores pérdidas económicas y riesgos operativos para el ganado.
Este informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reveló el millonario impacto económico que enfrentan los productores ganaderos para evacuar su hacienda debido a la creciente del río Paraná. De acuerdo con el relevamiento presentado por los investigadores Matías Martínez, Ernesto Massa y Julián Girard, retirar 500 animales de las islas bajo una evacuación de emergencia cuesta $29,5 millones, lo que representa un sobrecosto de $9 millones en comparación con un traslado realizado en condiciones climáticas normales.
El análisis, que tomó como referencia un establecimiento modelo de Villa Urquiza (Entre Ríos), advierte que la urgencia encarece drásticamente el transporte fluvial, el cual salta de $18 millones a $27 millones debido a la alta demanda y las complicaciones logísticas del agua. Además, las maniobras en zonas inundadas achican el tiempo disponible para los productores, dificultan los accesos a los corrales y exigen mayor cantidad de personal. Cabe destacar que estos valores representan únicamente un piso operativo, ya que no contemplan los fletes terrestres, la pérdida de peso de los animales, la mortandad ni los gastos sanitarios.
El drama del "día después" en tierra firme
Los investigadores alertaron que el problema de los productores no concluye al sacar las vacas de las islas. Una vez en tierra firme, el mantenimiento y la alimentación de la hacienda se vuelven críticos:
Costos de alimentación: El gasto mensual por animal pasa de $14.000 en condiciones normales a un estimado de $90.000 por mes durante la emergencia ($3.000 diarios).
Impacto mensual: Para un rodeo estándar de 500 cabezas, la subsistencia fuera de la isla significa un sobrecosto de $38 millones cada 30 días.
Logística de alojamiento: Se vuelve indispensable conseguir campos alternativos con disponibilidad de agua y personal capacitado para el cuidado del ganado a largo plazo.
Alertas diferenciadas según la región
El informe detalla que el terreno influye directamente en los márgenes de seguridad para reaccionar:
Villa Urquiza (Entre Ríos): Pierde sectores útiles cuando el hidrómetro de Paraná mide entre 4,30 y 4,40 metros; la evacuación es obligatoria al alcanzar los 5,30 metros y el traslado demanda tres días.
Islas de Victoria (Entre Ríos): Un nivel de 4,50 metros en el hidrómetro de Rosario deja los campos sin superficie libre. Durante la crecida, el tiempo de navegación en balsa sube de 4,5 a 6 horas.
Puerto Gaboto (Santa Fe): Las elevaciones naturales permiten resguardar hasta 200 cabezas si se les provee forraje en el lugar.
Frente a este complejo panorama que amenaza la rentabilidad del sector, el INTA recomendó de forma enfática anticipar la salida de los rodeos, contratar los transportes fluviales con previsión y asegurar de antemano los predios continentales de recepción para mitigar pérdidas económicas mayores.