
El puerto de Corrientes recibirá hoy a dos embarcaciones sanitarias de la Armada Argentina, específicamente el ARA Ciudad de Zárate y el ARA Punta Mogote, gracias a gestiones realizadas por el gobernador Juan Pablo Valdés.
El puerto de Corrientes recibirá hoy a dos embarcaciones sanitarias de la Armada Argentina, específicamente el ARA Ciudad de Zárate y el ARA Punta Mogote, gracias a gestiones realizadas por el gobernador Juan Pablo Valdés.
Estos buques arribarán para auxiliar a las poblaciones ribereñas afectadas por las graves inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño. En este marco, el director de Transporte Fluvial de la Provincia, Adolfo Escobar Damus, dialogó con EL LIBERTADOR y detalló aspectos del importante operativo.
A continuación, el desarrollo de la entrevista.¿Cuál es el motivo central del arribo de las embarcaciones de la Armada Argentina a la provincia?-La llegada de los buques responde a una importante gestión realizada por el Gobernador ante altos funcionarios de la Armada para colaborar frente a las complicaciones del fenómeno de El Niño, que afecta fuertemente a la costa ribereña. En concreto, están arribando dos embarcaciones: el ARA Ciudad de Zárate y el ARA Punta Mogote. El objetivo es hacer base en el puerto de Corrientes para coordinar desde allí la asistencia requerida en los diferentes puntos del Litoral.
¿Qué funciones específicas desarrollarán estas unidades militares en la zona?-Tienen una tarea fundamentalmente sanitaria. Cuentan con un equipo médico de envergadura a bordo para atender las contingencias sanitarias y epidemiológicas que suelen surgir en este tipo de emergencias. Además de la atención sanitaria, la Armada está plenamente dispuesta a realizar tareas de evacuación si la situación de los damnificados así lo requiere.
Desde la logística portuaria, ¿Cómo se adapta la operativa local para recibir estos buques sin interrumpir la actividad comercial?-Estamos coordinando los espacios minuciosamente para garantizar la convivencia entre las barcazas de contenedores y estas embarcaciones de la Armada. Desde la Provincia les proveemos suministro directo de agua potable y conexión a la red eléctrica para evitar que las naves tengan consumo de combustible mientras permanecen amarradas.
¿De qué manera afecta la crecida del río a la navegación y al movimiento habitual de mercancías?-La crecida presenta dos aspectos distintos. Por un lado, la Prefectura fijó restricciones para el paso de los convoyes por debajo del puente, lo que obliga a desarmar formaciones de dos barcazas y cruzar de a una. Debido a la proximidad de los amarraderos al puente, esto genera una demora operativa de aproximadamente tres horas para el arribo de los buques completos al puerto. Por otro lado, la creciente beneficia al transporte fluvial: en condiciones normales, la falta de mantenimiento de la hidrovía en este sector condiciona la carga de los contenedores según la profundidad existente. Hoy, gracias al nivel del agua, las barcazas están saliendo a plena carga.
A la par de esta emergencia, ¿cuál es la situación operativa y el plan de crecimiento del puerto de Corrientes?-El puerto continúa creciendo en volumen de carga. En el ingreso al predio se está volcando un nuevo sector de hormigón que formará parte de la plazoleta fiscal. No obstante, el salto cuantitativo no depende solo de ampliar el puerto, sino de reformas normativas: junto con otras provincias del Litoral, impulsamos la modificación de la ley de cabotaje. Lograr un marco que permita contar con mayor escala de buques y convoyes posibilitará retirar un volumen sensiblemente mayor de contenedores.