
Irupé Lafuente, de Cabaña Don Julián, contó en Radio Sudamericana que el 80% de las instalaciones fue evacuado y que solo pueden acceder al lugar por lancha. Advirtió sobre el impacto económico de la creciente y pidió acompañamiento de las autoridades para afrontar los costos y mantener los puestos de trabajo.
Martes 20 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 21:12hs. del 20-10-2026
La creciente del río Paraná dejó aislada a Cabaña Don Julián, en Paso de la Patria, donde el avance del agua obligó a retirar gran parte del equipamiento y suspender las reservas turísticas. Irupé Lafuente, referente del establecimiento, dialogó con Radio Sudamericana y describió las dificultades que atraviesan tanto el emprendimiento familiar como otros sectores vinculados al turismo y la pesca.
"Hoy somos una isla dentro del río", expresó Lafuente al explicar que el establecimiento quedó rodeado de agua y que actualmente el acceso es únicamente por lancha. Según precisó, desde el domingo el nivel subió unos 50 centímetros, aunque el oleaje provocado por las embarcaciones puede hacer que el agua avance rápidamente sobre la costa.
El 80% de las instalaciones ya fue evacuado. Las habitaciones quedaron vacías, sin puertas ni ventanas, y el sector de planta baja que funciona como bar es el único que permanece habilitado, con las precauciones correspondientes por la exposición al río y al viento.
Prepararon las instalaciones ante la llegada del agua
Lafuente explicó que, ante los pronósticos de inundaciones que se manejaban desde hacía meses, el establecimiento comenzó a prepararse con anticipación. Construyeron espacios elevados para guardar equipos y pertenencias, y trasladaron los elementos de valor a sectores seguros.
La empresaria recordó que conoce las consecuencias de las grandes crecientes y mencionó la inundación de 1982 y 1983, cuando el agua ingresó al establecimiento y provocó importantes daños edilicios.
También advirtió sobre los riesgos de levantar barreras de tierra para frenar el avance del río. Según su experiencia, esas contenciones pueden romperse y desviar el agua hacia otros sectores. Además, sostuvo que las barreras improvisadas dificultan el ingreso de bomberos, policías y ambulancias ante una emergencia.
Por otra parte, pidió a quienes navegan por la zona que lo hagan con precaución y eviten pasar cerca de la costa a alta velocidad, debido al oleaje que generan las embarcaciones.
Cancelaron reservas hasta febrero
La creciente también golpeó de lleno a la actividad turística. Lafuente contó que el establecimiento canceló las reservas, incluso las previstas hasta febrero, y devolvió las señas a los clientes antes de que la situación se agravara.
La decisión se tomó porque el agua ya supera los niveles de los pozos y las instalaciones sanitarias, lo que impide mantener alojados a los visitantes, aun cuando algunas áreas todavía no estén completamente cubiertas.
La actividad continúa de manera muy limitada. Algunos clientes llegaron en lancha para almorzar, mientras que otros fueron trasladados desde el pueblo por el personal. Sin embargo, todavía no hay certezas sobre cuándo podrán retomar el funcionamiento habitual.
La situación afecta también a otros emprendimientos de Paso de la Patria, entre ellos cabañas, alojamientos, restaurantes, pescadores y prestadores de servicios vinculados con la pesca deportiva.
El pedido de asistencia para sostener los puestos de trabajo
Además de describir las consecuencias materiales, Lafuente pidió acompañamiento de las autoridades para que las empresas puedan afrontar los meses de menores ingresos sin poner en riesgo los empleos.
"Lo único que necesitamos creo que todos los empresarios y sobre todo nosotros, que somos una empresa familiar, es el acompañamiento solidario del Ministerio de Trabajo, de ARCA y de las instituciones que comprendan y se ayuden a la necesidad nuestra", manifestó.
La referente de Cabaña Don Julián señaló que los gastos fijos de estos emprendimientos son elevados y que el año ya había sido difícil para el sector turístico. Por eso, pidió medidas de apoyo para atravesar el período de inactividad y continuar pagando los salarios.
"Esto es un llamado de urgencia, de auxilio, no solamente para nosotros, sino que desde Itá Ibaté a esta esquina se va a necesitar de este auxilio", sostuvo, en referencia a la situación que atraviesan los prestadores de servicios de la región.
Finalmente, destacó el trabajo del personal de la cabaña, que colaboró en el traslado y resguardo de los elementos, y agradeció la solidaridad de los clientes. Pese al escenario, aseguró que se mantienen a salvo y con la expectativa de recuperarse cuando el río comience a bajar.