
La Corte Suprema desestimó el planteo de la defensa de C.M.A., quien tenía 17 años cuando golpeó a Arturo López, un playero de una cochera de Monserrat, y
La Corte Suprema desestimó el planteo de la defensa de C.M.A., quien tenía 17 años cuando golpeó a Arturo López, un playero de una cochera de Monserrat, y le provocó daños neurológicos graves. La declaración de su responsabilidad por lesiones gravísimas quedó firme, pero la pena todavía se discute en la Justicia porteña.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso de la defensa de C.M.A. y ratificó su responsabilidad por lesiones gravísimas contra Arturo López, el playero de una cochera del barrio porteño de Monserrat. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron inadmisible la presentación; la cuestión de cuánto tiempo deberá cumplir de pena no formó parte de lo que analizó el Máximo Tribunal.
Aquel golpe salvaje en la cochera
El 19 de noviembre de 2021, C.M.A., que entonces tenía 17 años, discutió con López en una cochera de la calle Moreno al 800 por un rayón en un auto BMW. En medio de la discusión le pegó una trompada que lo dejó inconsciente. Después, el joven y sus acompañantes, su madre y otros dos jóvenes, se fueron rápidamente del lugar. López sufrió daños neurológicos graves (como afasia y epilepsia) y estuvo internado un año y medio.
C.M.A. estuvo cinco meses prófugo. Se presentó ante la Justicia el 29 de abril de 2022 y fue juzgado por la justicia de menores. En noviembre de ese año fue declarado responsable de "lesiones gravísimas", lo que fue confirmado en distintas instancias, incluido el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. La defensa apeló ese fallo y el caso llegó a la Corte Suprema, que rechazó el recurso.
Una condena que sigue en discusión
Mientras tanto, la controversia sobre la pena siguió su curso en los tribunales porteños. En septiembre de 2023, con el joven en prisión domiciliaria y con tobillera electrónica, el juez Alejandro Villanueva lo condenó a cuatro años y seis meses de prisión efectiva.
Dos meses después, la jueza Laura de Marinis, titular del Juzgado Penal Juvenil 3 de la Ciudad, dispuso su liberación, con tobillera y la prohibición de salir de la Ciudad de Buenos Aires. Más tarde, la Cámara de Apelaciones porteña consideró que la condena había sido "excesiva" y determinó que debía dictarse una nueva sentencia, en suspenso. El monto de la pena sigue debatiéndose en la justicia local.