
El avance de las aguas afecta a pobladores de las inmediaciones del camping Puente Pexoa, cerca de San Cayetano, en jurisdicción de Riachuelo. La creciente del Paraná dificulta el escurrimiento natural del arroyo y crece el temor ante posibles lluvias en la cuenca.
El avance de las aguas afecta a pobladores de las inmediaciones del camping Puente Pexoa, cerca de San Cayetano, en jurisdicción de Riachuelo. La creciente del Paraná dificulta el escurrimiento natural del arroyo y crece el temor ante posibles lluvias en la cuenca.
El desborde del arroyo Riachuelo ya genera inconvenientes entre los vecinos de la zona del camping Puente Pexoa, en cercanías de San Cayetano. La situación mantiene en alerta a los pobladores, debido a que el agua permanece estancada y no logra escurrir con normalidad hacia el río Paraná.
La creciente del Paraná complica el drenaje natural del curso de agua, mientras aumenta la preocupación por posibles precipitaciones en la cuenca. Los vecinos temen que nuevas lluvias agraven el escenario y provoquen anegamientos en sectores habitados.
La situación genera especial inquietud en la zona, donde recuerdan que durante 2025 se registraron tres inundaciones que obligaron a numerosas familias a dejar sus hogares.
El arroyo Riachuelo se alimenta de esteros, lagunas y bañados ubicados entre los departamentos de Berón de Astrada, General Paz y San Luis del Palmar. Su recorrido es de aproximadamente 138 kilómetros hasta desembocar en el río Paraná, por lo que las lluvias en la cuenca y la altura del río pueden condicionar su escurrimiento.