
Docentes y exdocentes de la Escuela N° 799 “María Angélica Arbo de Borjas” de la localidad de Tabay denunciaron públicamente en Radio Sudamericana al director del establecimiento, de apellido Arce, a quien acusaron de someter al personal a constantes situaciones de acoso laboral, maltrato verbal y abuso de autoridad en el ámbito escolar.
Miércoles 21 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 18:55hs. del 21-10-2026
Un grupo de docentes de la Escuela N° 799 de Tabay expusieron en Radio Sudamericana una situación de violencia institucional que aseguran haber padecido bajo la gestión del director de la institución, un directivo que se desempeña en el cargo desde hace más de una década.
Las denunciantes describieron un contexto de hostigamiento sistemático marcado por descalificaciones, gritos y maniobras de presión en el ámbito de trabajo. De acuerdo con los testimonios presentados, el maltrato se acentuaba cuando las educadoras se negaban a avalar cuestionamientos dirigidos hacia otros integrantes del cuerpo docente.
"La verdad que vivimos un calvario, siendo docente vivimos un infierno en una institución. Yo trabajé en el año 2022 al 2024, aproximadamente tres años en carácter de suplente. Me hicieron de todo, viví el peor tormento que me hubiese imaginado en mi carrera. Primero entra como amigo, después cuando uno se niega a hacer cosas que te pide a puertas cerradas te vuelves en su peor enemigo. Quería que firmemos actas en apoyo de él contra otras docentes", declaró Tatiana, exdocente suplente del establecimiento.
En relación con el comportamiento del directivo hacia el personal en condición de interinato o suplencia, la docente remarcó el método de intimidación utilizado dentro de las oficinas del establecimiento.
"Su modus operandi era encerrarme y dejarme con el acta abierta para generar miedo porque yo era solo una docente suplente. Siempre cumplí con la parte pedagógica, el problema era cuando tenías un poco de carácter y lo enfrentabas, te descalificaba, maltrataba e inventaba que yo maltrataba a los alumnos. Él hacía reuniones institucionales y elegía a su víctima y las empieza a maltratar enfrente de todos", agregó la educadora, quien señaló que en 2025 titularizó en el sistema pero prefirió no volver a la escuela para no repetir la experiencia.
A su turno, Sol otra exdocente que prestó servicios en el lugar entre los años 2021 y 2024 ratificó la existencia de desbordes e intimidaciones en las dependencias escolares y advirtió sobre el impacto del clima laboral generado en la institución.
"Cuando ingresé no lo conocía y al poco tiempo empecé a escuchar gritos en los pasillos, fue mi primer encuentro con la violencia institucional. Después llamaba a los colegas y los docentes salían llorando. No solo lo sufrí sino también vi cómo los demás la pasaban mal. Él no quería que haga doble turno porque quería poner a su gente, gente que lo avala y respalda. La forma en que gritaba, se ponía muy nervioso y no se controlaba generaba un ambiente horrible", sostuvo Sol, exdocente del establecimiento.
Las trabajadoras de la educación señalaron además la falta de respuestas por parte de los organismos de control del sistema educativo a pesar de los reclamos elevados oportunamente. "Yo pedí ayuda al supervisor pero no me dieron solución. Él es directivo desde hace más de diez años", concluyó la docente sobre la inacción de las autoridades.