
La Iglesia del Nordeste fortalece su trabajo en red para acompañar a las familias afectadas por las inundaciones.
La Iglesia del Nordeste fortalece su trabajo en red para acompañar a las familias afectadas por las inundaciones.
En un encuentro de coordinación y escucha, representantes de la Secretaría para Laicos del Nordeste de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Cáritas Nacional, el equipo de Medio Ambiente, Gestión de Riesgo y Emergencias (MAGRE) del NEA y los equipos diocesanos de Cáritas analizaron las necesidades de las comunidades y las acciones prioritarias para responder a la emergencia.
Durante la reunión, los referentes de emergencias de las diócesis de Goya, Corrientes, Santo Tomé, Resistencia, Reconquista y Oberá compartieron información sobre la situación en sus respectivas jurisdicciones, las modalidades de asistencia y las condiciones de los centros de evacuados. Según se detallo, el objetivo es fortalecer la articulación entre los equipos y organizar una respuesta solidaria frente a las consecuencias del fenómeno del Niño y la crecida de los ríos que afectan a distintas localidades de la región. Al respecto, hay que recordar que uno de los lemas de Cáritas es "la ayuda que más ayuda es aquella que se organiza"
En ese sentido, y conforme a lo precisado oficialmente, entre las principales necesidades identificadas se encuentran gestionar y acercar alimentos no perecederos, como azúcar, leche, fideos, arroz y aceite, además de artículos de limpieza, lavandina, repelentes y otros insumos esenciales para acompañar a las familias damnificadas.
El encuentro también permitió compartir líneas de acción orientadas a garantizar una asistencia organizada y cercana a las personas afectadas.
En este contexto, la información, la prevención y la coordinación entre las distintas áreas aparecen como herramientas fundamentales para canalizar la ayuda y responder a las necesidades más urgentes.
Desde el Arzobispado destacaron la importancia de sumar a las pastorales, colegios, movimientos, grupos e instituciones al trabajo solidario. La convocatoria busca que cada comunidad pueda aportar desde sus posibilidades y contribuir a una respuesta conjunta ante la emergencia.
Asimismo, expresaron su agradecimiento a los presidentes y coordinadores de movimientos e instituciones, a los representantes de las pastorales de Juventud y Vocacional, a los integrantes de la Junta de Educación Católica y a los referentes de colegios católicos que participaron del espacio de coordinación.
La iniciativa refleja la voluntad de articular los distintos ámbitos de la Iglesia para acompañar a quienes atraviesan situaciones difíciles, tanto mediante la asistencia material como a través de la cercanía y el compromiso comunitario.
Junto con las acciones concretas, la Iglesia del NEA invitó a continuar rezando por las personas y familias afectadas por las inundaciones, y llamó a traducir la solidaridad en gestos concretos de ayuda y acompañamiento.
Finalmente, encomendaron este camino de servicio a la Tiernísima Madre de Itatí, con el deseo de que fortalezca la esperanza y anime a las comunidades a permanecer cerca de quienes más necesitan apoyo.
"La caridad nos convoca, la comunión nos fortalece y el servicio nos pone en camino", expresaron desde el Arzobispado, al reafirmar el compromiso de una Iglesia que busca responder de manera unida a las necesidades de la región.
Por otra parte, ayer se conoció que desde Cáritas Corrientes colaboraron con la parroquia de Itatí compartiendo alimentos que serán de gran alivio para las familias damnificados por el fenómeno meteorológico. Las mercaderías fueron retiradas por el párroco, Claudio Muñoz, desde la sede de Cáritas en la capital provincial.
En tanto que en aquella ciudad, el grupo de la Divina Misericordia ofreció merienda a los niños y adultos que están refugiados en esta casa del Peregrino. "Para cerrar este encuentro, se organizó un ropero comunitario, compartiendo ropa para quienes más lo necesitan", resaltaron desde la parroquia itateña.