
El sondeo registra 45% para Bolsonaro y 44% para Lula, dentro del margen de error, luego de una semana marcada por cambios en la campaña, debates televisivos y
El sondeo registra 45% para Bolsonaro y 44% para Lula, dentro del margen de error, luego de una semana marcada por cambios en la campaña, debates televisivos y nuevas disputas discursivas.
A pocos días del balotaje en Brasil, la última encuesta del instituto Quaest muestra un escenario de empate técnico entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y el opositor Flávio Bolsonaro (PL) .
El estudio, realizado entre el 17 y el 20 de octubre sobre 2.154 personas, arroja 45% de intención de voto para Bolsonaro y 44% para Lula, con un margen de error de dos puntos porcentuales.
En comparación con la medición previa, Bolsonaro retrocede un punto, mientras que Lula se mantiene estable. Los votos en blanco o nulo continúan en 9%, y el porcentaje de indecisos sube a 2%, frente al 1% registrado la semana pasada.
El relevamiento es el primero del instituto tras una serie de hechos que marcaron la última etapa de la campaña. La semana pasada se puso fin al sistema de turnos laborales 6x1, una de las promesas centrales de Lula. Luego, ambos candidatos participaron de entrevistas en Globo y del debate televisivo en Band, evaluado como de "muy baja calidad" por las propias campañas.
Desde entonces, crecieron las movilizaciones en las calles y la actividad en redes sociales en apoyo a ambos postulantes. También se intensificó la disputa discursiva en torno al programa Bolsa Família, luego de declaraciones de Daniella Marques, coordinadora económica de Bolsonaro. A partir de esos dichos, el equipo de Lula comenzó a afirmar que una eventual victoria del candidato del PL pondría en riesgo el programa.
Lula denunció interferencias a favor de Bolsonaro por parte de Meta.
Además, el equipo del actual mandatario denunció a la multinacional Meta (propietaria de Instagram, Facebook y Whatsapp) por supuestas irregularidades en el funcionamiento de las plataformas de la compañía durante la campaña electoral brasileña, para favorecer al candidato opositor.
La encuesta también midió la percepción sobre la administración de Lula. Según los datos, 47% desaprueba el gobierno y 46% lo aprueba, cifras que constituyen otro empate técnico dentro del margen de error.
La aprobación subió un punto respecto del sondeo del 14 de octubre, mientras que la desaprobación bajó de 48% a 47%. En ambas mediciones, el 7% de los consultados no respondió o dijo no saber. La encuesta previa a la primera vuelta había mostrado una desaprobación del 49%.
La aprobación del gobierno sigue siendo más alta en el Noreste, donde alcanza el 58%, frente al 33% de desaprobación. En el Sureste, la relación se invierte (42% de aprobación y 52% de desaprobación), al igual que en el Sur (39% y 54%) y en la zona combinada Centro-Oeste/Norte (42% y 51%).
Entre las mujeres, los indicadores se mantienen dentro del margen de error: 50% aprueba la gestión y 41% la desaprueba. Entre los hombres, la desaprobación cae del 56% al 53%, mientras que la aprobación sube del 38% al 41%.