
Fernando Gálvez, empleado municipal conocido en su localidad por realizar curaciones de empacho y ojeo, declaró en el juicio por la desaparición de Loan Peña. Durante su testimonio, contó que conocía a Ramírez porque lo había atendido anteriormente por un empacho.
Fernando Gálvez, empleado municipal conocido en su localidad por realizar curaciones de empacho y ojeo, declaró en el juicio por la desaparición de Loan Peña. Durante su testimonio, contó que conocía a Ramírez porque lo había atendido anteriormente por un empacho.
Según relató, Ramírez lo llamó para pedirle ayuda tras la desaparición del niño. Gálvez le respondió que no era vidente y que no tenía la capacidad de saber dónde estaba una persona. Más tarde, cerca de las 18, recibió otra llamada en la que volvieron a consultarle si sabía algo o podía presentir dónde se encontraba Loan.