
El municipio intensifica la asistencia a los damnificados por la crecida del río y el temporal de granizo. Con tres centros de evacuados y zonas anegadas, los equipos locales trabajan de forma permanente. Las autoridades remarcan que las actividades eclesiásticas y céntricas se desarrollan con normalidad.
Jueves 22 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 18:50hs. del 22-10-2026
El municipio intensifica la asistencia a los damnificados por la crecida del río y el temporal de granizo. Con tres centros de evacuados y zonas anegadas, los equipos locales trabajan de forma permanente. Las autoridades remarcan que las actividades eclesiásticas y céntricas se desarrollan con normalidad.
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La localidad de Itatí atraviesa un panorama crítico debido a la acelerada crecida del río y a las intensas tormentas con granizo registradas el miércoles por la noche. El jefe de Tránsito de la Municipalidad de Itatí, Mario Rodríguez, detalló en Radio Sudamericana que las autoridades trabajan de forma constante para contener la emergencia. "La situación es complicada por la altura del río por parte del municipio, tratamos de ayudar a toda la gente posible", afirmó Rodríguez sobre el despliegue del personal comunal para brindar resguardo a la población.
Actualmente hay cien familias aisladas y más de un centenar de personas albergadas en tres centros de evacuados habilitados para garantizar alimento y asistencia integral. Los sectores más golpeados por el avance del cauce son Ibiray y el Bajo Pujol, donde residen numerosas familias en áreas de escasa altura. Respecto al impacto en estos puntos, el funcionario explicó que "el río en su cauce natural nunca llega a esa altura pero con la crecida muy rápida fueron dos barrios muy afectados", al tiempo que remarcó que el equipo municipal realiza guardias de 24 horas porque con las inclemencias nunca saben cuándo los necesitan.
En materia de movilidad, la dirección de Tránsito mantiene operativos para cortar el paso en calles anegadas por el peligro que representa la acumulación de agua. Si bien la costanera permanece totalmente tapada y el ex muelle se encuentra al límite de su capacidad, el municipio dispuso embarcaciones para garantizar el traslado escolar de los niños. A pesar del impacto ribereño, Rodríguez aclaró que a una cuadra de la crecida la circulación es segura y que la actividad eclesiástica y la vida comercial en el centro se desarrollan con total normalidad.