
La emergencia afecta severamente a varios de la ciudad, aunque cesó temporalmente el mal tiempo, lo que implica cierto impasse que permitiría trabajar en la a
La emergencia afecta severamente a varios de la ciudad, aunque cesó temporalmente el mal tiempo, lo que implica cierto impasse que permitiría trabajar en la atención adecuada de los vecinos afectados. En la zona sur, las barriadas más comprometidas por la crecida son el Bajo Caridi, Bajo Galván, Virgen de los Dolores, Santa Marta, Bajo Quilmes, Río Paraná y La Tosquera. En tanto, en la zona norte, el embate del cauce fluvial golpea de lleno a los vecindarios de Cichero, Plácido Martínez, Sol de Mayo, Bajo Pujol, Anahí, Canal 13 y Punta Taitalo.
La altura del río Paraná medida en el puerto de Corrientes alcanzó los 7,45 metros, situándose plenamente en etapa de evacuación.
Respecto de los incidentes provocados por el suelo saturado y las ráfagas, se confirmó la caída de dos árboles de gran porte en la vía pública.
El primero de ellos se desplomó directamente sobre un automóvil que se encontraba circulando por la calle 9 de Julio, justo frente al parque Cambá Cuá, mientras que el segundo ejemplar cedió e impactó sobre la avenida costanera.
Sobre la evolución del río para los próximos días, se espera una bajante lenta antes de que ingrese la próxima onda de crecida. Ante cualquier eventualidad o pedido de asistencia, se encuentran disponibles las líneas de contacto directo a través del número gratuito 147, el 0800 de la Comuna y la Radio Municipal.
Según el balance unificado de las fuerzas de asistencia, ya se contabilizan 266 personas autoevacuadas pertenecientes a los sectores ribereños, quienes debieron abandonar sus casas ante la inminente llegada del agua.
Por otra parte, existen 206 personas evacuadas que se encuentran albergadas en los centros oficiales dispuestos por las autoridades para brindarles asistencia integral y alimento.
La desesperante situación provocó momentos de tensión y reclamos en la vía pública. Vecinos de los barrios Sol de Mayo, Quinta Ferré, Itatí y sectores aledaños se concentraron en la avenida Armenia y la calle Bonpland ante los daños sufridos tras las intensas lluvias de la madrugada.
Durante la manifestación, los damnificados pidieron la apertura de centros de evacuados adicionales para albergar a las familias que perdieron todo bajo el agua.
El anegamiento prolongado en zonas urbanas trae consigo serias complicaciones ambientales y sanitarias que mantienen en alerta a los organismos de salud.
El estancamiento de agua y el colapso de los pozos ciegos provocan la dispersión de aguas servidas, lo que multiplica la presencia de bacterias y parásitos. Esta exposición aumenta exponencialmente el riesgo de contraer infecciones cutáneas, enfermedades diarreicas agudas y leptospirosis, una patología transmisible a través del contacto con agua contaminada por la orina de roedores.