
Tenía 55 años y cumplía prisión domiciliaria tras recibir una pena de 10 años de cárcel por abuso sexual y corrupción de menores.
Viernes 23 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 10:08hs. del 23-10-2026
El relacionista público Leonardo Cohen Arazi murió este jueves a los 55 años en su departamento del barrio porteño de Palermo, donde cumplía el beneficio de la prisión domiciliaria. Había sido condenado a 10 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores en el marco de la causa que investigó una red de explotación a juveniles de Independiente.
El hecho se produjo por la tarde en su domicilio particular. Las primeras informaciones indican que el fallecimiento se habría producido por causas naturales, atribuidas a complicaciones de salud que acarreaba desde hacía tiempo.
Cohen Arazi había sido una de las figuras centrales de la investigación que salió a la luz en marzo de 2018, cuando las autoridades del club de Avellaneda denunciaron ante la Justicia abusos cometidos contra futbolistas que vivían en la pensión de la institución. En aquel momento, la Unidad Funcional de Instrucción N° 4 de Avellaneda encaró una causa que derivó en múltiples detenciones y allanamientos.
El relacionista público, vinculado mediáticamente al ambiente del espectáculo y el entretenimiento nocturno, se entregó ante la fiscalía días después de que se desatara el escándalo. A lo largo del expediente, se le imputó haber integrado una red que captaba a jóvenes vulnerables para someterlos a intercambios de dinero y regalos por favores sexuales.
Tras atravesar un largo proceso judicial que incluyó períodos de prisión preventiva, excarcelaciones y planteos de la defensa por problemas de salud, entre ellos afecciones cardíacas, la causa llegó a juicio y derivó en la condena a una pena de 10 años de cárcel. Debido a su estado clínico, la Justicia le había otorgado la prisión domiciliaria para el cumplimiento de la condena.
La investigación judicial que sacudió a Independiente
El caso que salpicó a las divisiones inferiores de Independiente salió a la luz a mediados de marzo de 2018, cuando desde el seno de la institución se radicó una denuncia penal tras advertir situaciones irregulares que involucraban a futbolistas menores de edad alojados en la pensión del club.
A partir de allí, la investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 4 de Avellaneda, que comenzó a destramar una trama de captación y explotación de juveniles. Las declaraciones en Cámara Gesell de los jóvenes afectados permitieron reconstruir cómo operaba la red, que utilizaba promesas vinculadas al mundo del fútbol, regalos costosos y sumas de dinero para someter a las víctimas.