
En una economía con señales de enfriamiento las empresas del sector fintech planean aumentar su inversión en 2027 hasta los US$ 2.200 millones y facturar un 28% más por encima de la inflación en el próximo año.
En una economía con señales de enfriamiento las empresas del sector fintech planean aumentar su inversión en 2027 hasta los US$ 2.200 millones y facturar un 28% más por encima de la inflación en el próximo año. Sin embargo la industria fintech que tuvo un verdadero boom en los últimos años advierte que debe sortear la presión impositiva local y buscar expandir sus fronteras en la región para lograr escala.Después de la oleada de expansión que se dio durante la pandemia y obligadas a navegar los vaivenes de la macroeconomía argentina las empresas fintech locales entraron en una etapa de madurez: dejaron de quemar capital para priorizar la rentabilidad. Así lo refleja la segunda edición del informe Industria Fintech Argentina 2026 elaborado por la Cámara Argentina Fintech junto a la consultora Taquion.La radiografía del sector muestra una industria que ya nuclea a 1.108 compañías en el país. De esta manera Argentina se consolida dentro del podio regional como uno de los países donde las fintech tienen mayor peso detrás de Brasil y México.Los números confirman el cambio de ciclo: el 71% de las firmas ya alcanzó el break even (punto de equilibrio operativo es decir dejaron de perder plata) y un 73% aumentó su facturación en términos reales durante el último año. Para 2027 las compañías estiman una mejora promedio del 28% real en sus ingresos con picos del 40% en las firmas scale ups (las que superaron su etapa de start up).“Los resultados muestran una industria que creció desarrolló modelos de negocio sostenibles y tiene capacidad para competir internacionalmente. Son empresas que generan empleo incorporan nuevas tecnologías y mantienen una fuerte apuesta por la inversión” destacó María Paula Arregui presidenta de la Cámara Argentina Fintech.Crecer "con la propia" y saltar fronterasEl rasgo distintivo del modelo argentino sigue siendo el fondeo: ante un mercado de capitales aún poco profundo y el freno del venture capital internacional el 804% de las compañías se financia con capital propio. Si bien el esquema funcionó como un escudo de solvencia para evitar quiebras masivas en el sector reconocen que también impone un techo a la velocidad de expansión.Aun así la vocación de salir de las fronteras locales no se detuvo. El 49% de las fintech argentinas ya opera en el exterior con presencia fuerte en Chile Colombia México Uruguay y Perú. Si se suman las que planean desembarcar afuera en el corto plazo el ratio trepa al 68%. Entre los nuevos destinos más buscados para los próximos dos años sorprenden Paraguay (19%) seguido por México (13%) y Uruguay (13%).En el frente laboral el relevamiento proyecta un universo de 140.000 puestos de trabajo vinculados a las finanzas digitales. Es una métrica que engloba tanto al ecosistema fintech estricto como a la dotación tecnológica de la banca tradicional y servicios financieros asociados donde el segmento no bancario ronda los 55.000 empleados. Más del 52% de las empresas amplió su nómina en el último año y el 82% del talento tecnológico contratado es local.En materia tecnológica la industria busca dar el salto de productividad. El 99% utiliza inteligencia artificial de alguna manera en sus procesos pero el dato saliente es que un 22% de las empresas ya tiene a la IA como el núcleo de su producto una proporción que duplica la media de mercados desarrollados como Estados Unidos.Sin embargo el optimismo convive con viejos reclamos estructurales. La presión tributaria encabeza las preocupaciones del 59% de los ejecutivos con el impuesto a los Ingresos Brutos al tope de las quejas por su efecto cascada sobre comisiones y márgenes cada vez más finos. Le sigue la demanda por una modernización regulatoria (52%) que contemple marcos proporcionales según el tamaño de cada jugador.