
Tomás superó una dura enfermedad y el mediocampista estuvo presente en ese momento especial. Acá, la historia.
Tomás superó una dura enfermedad y el mediocampista estuvo presente en ese momento especial. Acá, la historia.
Aníbal Moreno junto a Tomás.
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Hay historias de fútbol donde los mejores triunfos no se celebran sobre el campo de juego y representan una alegría gigante, que vale más que cualquier gol o título. Y la de Tomás, un joven gigante e hincha de River que le dio pelea al cáncer, y Aníbal Moreno es justamente una de ellas. Una página que arrancó en Núñez y que, meses después, tuvo el final más feliz en el Hospital Garrahan con el sonido más hermoso del mundo: el de la campana de la felicidad.
Todo comenzó en abril. En aquel momento, Tomás atravesaba un tratamiento oncológico, con todo lo que eso conlleva. En una visita al Monumental organizada por la Fundación River, el destino lo puso cara a cara con el volante central. Fue un encuentro breve, pero cargado de emotividad. El #5 del Millonario se acercó, le regaló una sonrisa y le firmó una camiseta de recuerdo. Pero hubo un detalle que selló un vínculo de inmediato: cruzando un par de palabras, con fibrón en mano, el joven le contó al jugador que él también era oriundo de San Fernando del Valle de Catamarca. Dos catamarqueños unidos, compartiendo un momento que a Tomás le daría fuerzas para encarar lo que venía.
Cuatro meses después llegó la gran noticia que toda la familia y los médicos estaban esperando. Tomás tuvo su último control y el diagnóstico fue el más celebrado posible: remisión completa. Es decir, la desaparición total de todos los signos y síntomas del cáncer en respuesta al tratamiento. Sí, pudo ganar el partido más difícil de su vida.
Enterado de la noticia, Moreno no lo dudó y se acercó personalmente al Garrahan para acompañarlo en ese momento único. Hubo sonrisas, abrazos, festejos y un instante inolvidable: el esperado toque de campana, lo que en las salas de oncología es símbolo de celebración y esperanza. Representa el final del tratamientos y el anuncio de un nuevo comienzo lleno de vida. Y Tomás la hizo sonar bien fuerte, con Moreno a su lado, aplaudiendo. Porque, como lo difundió River, "un esfuerzo tan grande merecía un festejo especial".
Aníbal Moreno en el Camp. Foto: prensa River.
El reconocimiento y un empujón anímico para lo que viene
Al difundirse el video, Moreno fue reconocido por los hinchas de River por ese hermoso gesto, los que llegan en un momento clave para el volante. Después de haber atravesado su propia lucha -una extensa recuperación por una lesión lumbar-, el ex Palmeiras comenzó a sumar minutos y ante el desgarro de Fausto Vera recuperó la titularidad frente a Belgrano.
De no mediar imponderables, será el dueño de la mitad de la cancha de River en el clásico frente a Racing (su ex club) y también frente a Boca. Una gran responsabilidad, pero con el gran ejemplo de Tomás como motor para ir en la búsqueda de los objetivos.
Aníbal Moreno junto a Tomás