
Con un escenario desafiante para el sector triguero brasileño representantes de diferentes eslabones de la cadena del cereal se reunieron para debatir el futuro del mercado en el 33ª Congreso Internacional de la Industria del Trigo de la que participa una nutrida delegación de…
Con un escenario desafiante para el sector triguero brasileño representantes de diferentes eslabones de la cadena del cereal se reunieron para debatir el futuro del mercado en el 33ª Congreso Internacional de la Industria del Trigo de la que participa una nutrida delegación de representantes de la industria y la producción argentina.En la apertura del evento el presidente ejecutivo de la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo) Rubens Barbosa destacó que como consecuencia de la menor disponibilidad interna de trigo debido a cuestiones climáticas Brasil deberá registrar el mayor volumen de importaciones de los últimos 30 años con compras que podrían alcanzar o superar los 9 millones de toneladas para garantizar el abastecimiento regular de los molinos y atender la demanda de la industria alimentaria y de la población.“Este escenario también podría verse agravado por la calidad del trigo argentino: si no hay una mejora en relación con la cosecha pasada será necesario ampliar aún más las importaciones para compensar esta condición” explicó el directivo.Sin dudas esta mayor necesidad del país vecino abre la posibilidad de lograr mayores despachos de grano y harina argentinos hacia ese mercado. "Se está hablando de una importación de más de 9 millones de toneladas de trigo por parte de Brasil que pueden ser provenientes de distintos orígenes y seguramente Argentina será el que más aporte a esa necesidad" dijo Diego Cifarelli presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) en diálogo con Clarín Rural desde el Congreso de Abitrigo. "Es una oportunidad enorme para el productor para los exportadores y también para la molinería para la harina argentina de poder penetrar en Brasil a partir de la capacidad de la molinería argentina de generar un producto con agregado de valor y poder trabajar en combinación con los molinos brasileros" destacó el directivo. "Creo que la oportunidad es ahora o nunca y para toda la cadena de valor" subrayó Cifarelli.Consultado acerca de los dichos sobre la calidad del trigo argentino en el congreso el titular de FAIM expresó: "La molinería brasilera si quiere calidad va a tener que pagar el diferencial como paga la molinería argentina para acceder a lotes de calidad. Sin duda esto va a ser una puja por quien puede obtener los mejores lotes. Nosotros vamos a tratar de obtener los mejores lotes de calidad de trigo también para poder ofrecer al cliente de Brasil la harina de calidad. Pero está claro que la calidad del trigo argentino seguramente va a estar en mayor cantidad y también va a ser necesario pagar un diferencial de prima por esa mejora de calidad" señaló Cifarelli.La realidad de la cadena brasileraBarbosa alertó sobre la presión en los costos del sector en Brasil derivada de aumentos indirectos en la compra de insumos y envases del incremento del 117% en la carga tributaria sobre el trigo importado y de la reducción del 10% en el crédito presunto. Este conjunto de factores indicó impactará en los costos de la industria molinera en 2026 y 2027 con posibles reflejos en los precios de la harina y de productos derivados como panes pastas y galletitas.“Este escenario exigirá una elevada capacidad de adaptación y eficiencia operacional de la industria molinera nacional. Será necesario revisar estrategias y optimizar la gestión para enfrentar los desafíos preservar la competitividad del sector y contribuir a la seguridad alimentaria y la previsibilidad del mercado interno” subrayó.Por su parte el presidente del Consejo Deliberativo de la Abitrigo Daniel Kümmel destacó el potencial de Brasil para ampliar la producción y señaló la escala productiva como uno de los principales retos de la cadena. “Cuando hablo de trigo no hablo de un sector sino de una cadena que define las reglas y está presente en este evento. La cosecha el tipo de cambio y las reglas no se eligen se administran” señalóKümmel también remarcó que el trigo nacional y el importado se complementan en el abastecimiento del país y que Brasil cuenta con las condiciones para ampliar su producción. “Brasil tiene tierra tecnología y productores para crecer” enfatizó.A su turno el secretario de Política Agrícola del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) Guilherme Campos Júnior manifestó: “La caída en el área sembrada y en la producción debido al clima así como las tasas de interés harán que el grano enfrente un período de muchos desafíos. Sin embargo resaltamos que el MAPA estará siempre al lado del productor rural defendiendo las cadenas productivas nacionales y principalmente a través del Plano Safra manteniéndose receptivo a las demandas y necesidades de cada sector”.