
Dada su enorme vigencia a lo largo de más de veinte años, muy pocos discuten que el capitán argentino es el mejor futbolista de la historia. Aún así vale la pena repasar su pasado.
Dada su enorme vigencia a lo largo de más de veinte años, muy pocos discuten que el capitán argentino es el mejor futbolista de la historia. Aún así vale la pena repasar su pasado. Sus frutraciones con la selección nacional hasta llegar a la gestión de Scaloni, donde aparecieron los éxitos que sigue. Los records y el deseo de seguir ganando. El pibe de 39 años será el primer argentino que jugará tres finales del mundo.
Lionel Andrés Messi nació el 24 de junio de 1987 en Rosario, Santa Fe, y su historia es, antes que nada, un relato de superación física aún antes que futbolística. A los once años le diagnosticaron un déficit de hormona de crecimiento; el tratamiento era carísimo y ni el club de sus amores, Newell’s pudo sostener los costos cuando la familia golpeó esas puertas. Fue el Barcelona, a través de Carles Rexach, quien se ofreció a pagarlo con la condición de que el niño y su familia se mudaran a Cataluña. A los trece años, Messi dejó Rosario y entró a La Masía, el semillero culé, para convertirse con el correr de la década siguiente en el mejor futbolista de su generación y, para buena parte del planeta, de la historia del deporte.
Con la Selección, sin embargo, la superación tuvo otro capítulo, más lento y más doloroso: finales perdidas (Maracaná 2014, la Copa América de 2015 y 2016), críticas feroces por su rendimiento con la camiseta albiceleste comparado con el de Barcelona, y hasta un retiro anunciado en 2016 que retractó semanas después. La revancha llegó recién con la Copa América 2021 en el Maracaná, y se completó en Qatar 2022, cuando levantó la Copa del Mundo que le faltaba y selló, ante Francia, una de las finales más recordadas de la historia del torneo.
Aquel Mundial iba a ser, según anunció el propio Messi, su despedida de las Copas del Mundo. Pero a los 39 años, con Inter Miami como club y Scaloni al mando de la Selección, decidió disputar su sexta Copa del Mundo en 2026, y lo hizo escribiendo una temporada de una regularidad goleadora sin precedentes para un jugador de su edad. Marcó un hat-trick en el debut ante Argelia, un doblete a Austria dos días antes de su cumpleaños, y goles ante Jordania, Cabo Verde y Egipto en los octavos de final: ocho tantos que le permitieron superar al alemán Miroslav Klose y transformarse en el máximo goleador histórico de los Mundiales, con 21 goles en total desde su debut en Alemania 2006. En el camino, se convirtió en el primer futbolista en anotar en seis partidos consecutivos de eliminación directa mundialista y el primer argentino que jugará tres finales del mundo. Un récord sorprendente e histórico que quedará por siempre.
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