
En una de las escenas más famosas del cine Ilsa (inolvidable interpretación de Ingrid Bergman) se acerca al pianista en el Rick’s de Casablanca y le susurra: “Play it Sam… play As time goes by”.(“Tócala Sam… toca As time goes by”) Por lo tanto el tan difundido “Tócala de nuevo…
En una de las escenas más famosas del cine Ilsa (inolvidable interpretación de Ingrid Bergman) se acerca al pianista en el Rick’s de Casablanca y le susurra: “Play it Sam… play As time goes by”.(“Tócala Sam… toca As time goes by”) Por lo tanto el tan difundido “Tócala de nuevo Sam” en realidad no corresponde a la película sino que fue un guiño de Woody Allen en “Sueños de un seductor”.Pero si la película sus protagonistas y sus objetos –desde su arrollador estreno en 1942 en medio de un mundo sacudido por la guerra- hicieron historia y emocionan hasta nuestros días el piano también lo hizo. Está considerado hasta hoy como el más caro jamás subastado.Por última vez salió a la venta hace una década en la casa Bonham’s en Nueva York y un comprador –anónimo- pagó 34 millones de dólares. Desde 1988 se lo había quedado Gary Milan un dentista de Los Angeles y coleccionista de objetos de Hollywood tras pagar 154 mil dólares.No se conocen hasta hoy otros pianos de semejante valor aunque el que utilizó John Lennon al momento de componer “Imagine” fue comprado por George Michael en otra subasta: US$ 237 millones. Se trata de un pequeño piano vertical Modelo Z de Steinway & Sons una marca con dos siglos de tradición y prestigio. Lennon lo había comprado por 2.456 dólares como regalo para su mujer Yoko Ono.Pero en marzo pasado el piano en el que John Lennon tocó para Sgt. Pepper’s se vendió por US$ 32 millones en la subasta neoyorquina de Christie’s. Fue el precio más alto pagado por un objeto de colección de The Beatles. Se trata de un piano vertical Broadwood que salió de la colección de Jim Irsay un multimillonario dueño de una franquicia de fútbol americano (Indianapolis Colts).Otro de los más valorados es un piano que apareció apenas una vez: en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008 y cuyo único intérprete fue el pianista chino Lang Lang. Es un piano de la firma canadiense Heintzman & Co. elaborado totalmente de cristal y con un valor de mercado de 32 millones de dólares. Tan frágil no se supo de su destino luego de las hazañas de los deportistas como Usain Bolt en aquellos Juegos.En China se menciona otro piano estimado en 1.380.000 dólares pero en realidad fue concebido más como una obra de arte encargada por el magnate Guo Qingxiang. Por una cifra aún mayor -US$ 1.700.000- se menciona al “Red Pops” otro Steinway que utilizó Bono el líder U2 en una de sus giras y que finalmente también salió a subasta.Pero ninguno de estos números ni de estos protagonistas estarían en la imaginación de los guionistas y productores de la Warner Bros –que acaba de fusionarse en estos días con la Paramount para crear otro gigante del entretenimiento- allá por los años 40.Si Casablanca convirtió en celebridades a a Humphrey Bogart e Ingrid Bergman entre otros también a Arthur “Dooley” Wilson Sam. En realidad era un actor y baterista que no tenía nociones de piano por lo que la interpretación real en la película fue de Elliot Carpenter. Según describen Ann Sperber y Eric Lax autores de una detallada bio de Bogart “el importante papel de Sam tardó semanas en adjudicarse. Hubo un momento en que Wallis el productor pensó en convertir a Sam en mujer y entre las posibilidades estaba Ella Fitzgerald (…) Cuando se decidió que siguiera siendo varón pensaron en varios candidatos incluyendo a Wilson. Tocaba la batería no el piano. Wilson sin embargo se quedó con el papel. Wallis lo aceptó con una de esas frases que la historia convierte en humor: ‘No es ideal para el personaje pero si no encontramos nada mejor imagino que lo podrá hacer’”.Wilson cuyo apodo surgió de otra canción que él también interpretaba (“Mr Dooley”) era un texano que apenas cobró 350 dólares por cada una de las siete semanas de filmación de Casablanca. Hacia él se acerca el personaje de Ilse/Ingrid Bergman. Para Aljean Hermatz la historiadora que escribió sobre Casablanca “Ilse tenía un elemento de peligro. De manera muy similar a la Ilse del poema de Heine era en parte amante y en parte destructora una hechicera cuya inocencia podía cautivar a un hombre y arrastrarlo a su destrucción”.La inclusión de la canción As time goes by también estuvo en duda hasta el comienzo de la filmación por problemas de derechos de autor. Se trata de una pieza compuesta por Herman Hupfeld para una comedia musical de Broadway a principios de los años 30. Pero en Casablanca fue la base para la banda sonora y no tardó en convertirse en un clásico que tuvo intérpretes como Sinatra Nat King Cole Bing Crosby Rod Stewart Carly Simon Bob Dylan y tantas estrellas más. “La tocaste para ella. Tócala para mí. Si ella la resistió yo también. Tócala” le pide luego Rick/Bogart…Otros de los objetos de Casablanca también salieron a subasta en aquella noche de Bonhams Nueva York. Pero el otro piano –el que aparece en la escena de París- ya se había vendido por medio millón de dólares un tiempo antes. Y también se pagó una cifra menor (US$ 300 mil) por el Buick de la conmovedora escena final.