
“Los indicadores de la Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. La frase categórica la pronunció el propio presidente Javier Milei el jueves pasado y llamó la atención no por el análisis en sí sino por el hecho de que el…
“Los indicadores de la Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. La frase categórica la pronunció el propio presidente Javier Milei el jueves pasado y llamó la atención no por el análisis en sí sino por el hecho de que el mandatario aceptara que hay variables que no están teniendo los mejores resultados.Consumo actividad económica poder adquisitivo pobreza e inflación son los puntos sobre los que el Gobierno tiene puesta hoy la mirada y sobre los que se analiza que los resultados no son tal cual lo previsto. De cara a lo que viene las consultoras advierten que esa sensación de “gusto a poco” se mantendrá ya que no se verán mejoras significativas en lo que resta del año.CONSUMOLas consultoras ven que 2026 cerrará con cifras en rojo. Scentia por ejemplo prevé que el consumo acumulará en el año una pérdida de entre 27% y 3% interanual. Para desterrar cualquier posibilidad de mejora incluso la consultora dice que no existen señales de una reactivación fuerte o de un "rebote en V" en el último bimestre. Proyecta que el consumidor mantendrá una conducta estricta de selectividad y cautela.En cuanto a las categorías de productos Alimentos básicos y productos de la canasta esencial tendría un comportamiento entre estable o con leves mejoras (con un alza que se movería entre el 01% y el 12%) mientras que las categorías no esenciales como Alimentos no perecederos y Bebidas sin alcohol caerían 105% y 77% respectivamente.Worldpanel va en la misma línea y sostiene que la recta final del año continuará marcada por una fuerte racionalización y fragmentación del gasto familiar proyectando que la contracción del volumen de compra se estabilizará en el rango del -25% al -37% interanual hacia fin de año.Analizado por segmentación de hogares la previsión para fin de año refleja una importante grieta socioeconómica y demográfica: los hogares unipersonales o de menor tamaño mantendrán un nivel de consumo estable o ligeramente positivo (11%) mientras que las familias numerosas (3 a 4 integrantes) sufrirán la mayor desaceleración y ajuste (-51%).INFLACIÓNMás allá de que la inflación nunca llegó al 0 que había previsto el Gobierno en algún momento lo cierto es que este es el segmento en el que los análisis son más auspiciosos. EcoGo por ejemplo sostiene que el ritmo de inflación para el último trimestre del año tenderá a desacelerarse aunque sin grandes bajones ubicándose en un promedio mensual del 15% al 18%. Según su visión el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará en torno al 30% anual.Además advierte que la pauta de aumentos en regulados (como transporte prepagas y combustibles) seguirá siendo el principal factor que impida perforar con mayor velocidad la franja del 15% mensual.El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) –que realiza el Banco Central en base a los pronósticos de más de 40 consultoras privadas y entidades financieras del país- también ubica la proyección de inflación para 2026 entre el 30% y el 303%.De allí también se desprende que para octubre noviembre y diciembre la expectativa es que los precios se muevan entre el 17% y el 19% mensual.POBREZALa consultora LCG proyecta que el indicador de pobreza este año fluctuará entre el 315% y el 33% interanual contra el 282% de 2025. Según su análisis la economía transita un escenario de “enfriamiento del empleo” en el cual la destrucción de puestos en sectores demandantes de mano de obra (como la construcción y el comercio minorista) se hace notar.LCG destaca que las dificultades para que el índice baje tienen que ver con la evolución desigual de la masa salarial. Los sueldos del sector privado formal se recuperaron de forma parcial frente al IPC pero los de los informales y de los trabajadores independientes continúan corriendo por detrás.Mientras tanto Ecolatina coincide en que la pobreza finalizará el año en un rango que irá del 31% al 32%. Resalta también que el encarecimiento de la canasta alimentaria básica impedirá reducir la indigencia en el último tramo del año por lo que ve un “estancamiento social”. Además subraya que hacia el primer tramo de 2027 la baja sostenible de la pobreza dependerá exclusivamente de un crecimiento de la economía real que traccione la creación de empleo registrado.PODER ADQUISITIVO-SALARIOSEcolatina prevé que hacia el cierre del año la evolución de los salarios en términos reales ingresará en una fase de estabilización heterogénea sobre todo de la mano de la desaceleración de la inflación. Sin embargo también destaca que las paritarias cerradas para el último tramo de 2026 están en línea con la pauta inflacionaria proyectada lo que acota las posibilidades de una recomposición del poder adquisitivo.De cara a noviembre y diciembre Ecolatina proyecta que el cobro del medio aguinaldo y las gratificaciones estacionales aportarán un alivio temporal sobre la masa salarial general aunque advierte que esta liquidez extraordinaria no se traducirá en mayor capacidad de consumo sino en el pago de deudas.Por su parte desde LCG estiman que las remuneraciones terminarán el año en un escenario de “empate técnico” o leve recuperación en el sector formal. La consultora pone especial énfasis en el deterioro del poder de compra de los hogares.En tanto el IERAL de la Fundación Mediterránea concluye que la masa salarial global terminará el año con un sesgo de estabilización consolidando el fin del ciclo de pérdida acelerada de poder adquisitivo pero iniciando un proceso de recuperación paulatino que dependerá de la consolidación de la inversión privada y la creación de empleo registrado.ACTIVIDAD ECONÓMICALa consultora Orlando J. Ferreres & Asociados proyecta que el nivel de actividad económica terminará el año con un crecimiento moderado cercano o “apenas por encima del 2%" y señala que la recuperación es más lenta de lo previsto inicialmente.Destaca también una marcada dualidad entre las distintas ramas de la producción con un signo positivo para la minería el petróleo la energía la intermediación financiera y el agro. Del otro lado aparecen rubros como la industria manufacturera y el comercio mayorista y minorista. Para noviembre y diciembre la consultora prevé que la actividad económica continuará mostrando un comportamiento serrucho y heterogéneo.La Fundación FIEL va en la misma línea y sostiene que el panorama económico de fin de año mostrará una “estabilización en niveles bajos anticipando que el ciclo industrial completará el año en terreno negativo o marginalmente neutro".