
El ministro de Producción de Corrientes dialogó con Radio Sudamericana sobre el plan de contingencia interministerial que coordina la provincia ante las alertas climáticas. Destacó el rol estratégico del COE y las obras de escurrimiento en marcha.
El Gobierno de Corrientes avanza firmemente en la articulación de medidas preventivas ante los pronósticos que confirman la llegada del Fenómeno del Niño. En una entrevista con Radio Sudamericana, el ministro de Producción de la provincia, Walter Chávez, detalló cómo se prepara el sector público y privado para mitigar los efectos de este ciclo climático, repasó la situación de las principales actividades productivas y adelantó los proyectos de innovación que se impulsan en el territorio.
Chávez explicó que, tras el planteo inicial sobre la inminencia del fenómeno, el Ministerio de Producción estableció una vinculación directa con otras carteras para bajar líneas de acción concretas. El trabajo se sostiene sobre un informe técnico detallado y el análisis de eventos históricos similares, los cuales suelen repetirse cada diez años con distintas intensidades. "Nosotros como Gobierno debemos articular las acciones necesarias como si realmente fuera a ocurrir; por eso hay que ajustar algunas cuestiones vinculadas en los ministerios", señaló el funcionario, diferenciando la asistencia social de las medidas específicas destinadas a sostener el entramado productivo.
Para canalizar la respuesta estatal, la provincia reactivó la estructura operativa que se consolidó durante las emergencias ambientales previas. "Se armó un buen equipo que es el COE (Comando de Emergencia), que se puso a punto a raíz de los incendios y quedó conformado como equipo técnico para cualquier emergencia", subrayó Chávez. Añadió que las acciones de cada área siguen su curso, como las canalizaciones planificadas por el Ministerio de Obras Públicas, y anticipó que en los próximos 30 días se realizará un nuevo encuentro interministerial para consolidar un manual práctico de trabajos. De producirse contingencias, el Gobierno ya prevé la habilitación de líneas oficiales para centralizar y dar respuesta a los reclamos de los afectados.
Obras clave y un fenómeno que durará más de lo habitual
Una de las prioridades de la gestión se concentra en los trabajos de infraestructura hídrica para asegurar el correcto drenaje de los campos, una tarea que cobró urgencia tras el fenómeno climático adverso vivido a principios de este año. "Empezamos a planificar con tiempo en materia de obras para que el agua pueda escurrir", afirmó el ministro, reconociendo que estas intervenciones son costosas y demandan maquinaria específica que muchas veces escasea en los municipios del interior.
Al evaluar las previsiones meteorológicas, Chávez advirtió que el margen de error para el sector productivo es prácticamente nulo y describió una particularidad del evento que se avecina: "El efecto aparentemente duraría un poco más de lo que estamos acostumbrados; antes duraba un plazo de dos meses, ahora duraría un poco más". Según los datos técnicos, las mayores probabilidades indican que el impacto comenzará a sentirse a partir de los meses de septiembre y octubre.
Estrategias por sector: ganadería, arroz y el mapa de suelos
El impacto de las lluvias constantes obligará a tomar medidas diferenciadas según la actividad. En el sector ganadero, Chávez indicó que las perspectivas de precios siguen siendo óptimas y muy beneficiosas, lo cual se refleja en el alto volumen de hacienda que se comercializa en los remates oficiales. Ante el riesgo de inundaciones, “el trabajo actual consiste en que los productores con campos bajos localicen zonas altas para trasladar su hacienda y asegurar el forraje o pasto necesario”.
Por el lado de la agricultura, el sector arrocero se encuentra preparando su nueva campaña en un contexto complejo debido a los actuales valores del mercado, lo que empuja a muchos empresarios a evaluar la diversificación de sus inversiones. Chávez señaló que los productores arroceros vigilan con cautela la evolución del clima para actuar en consecuencia. En cuanto a otros cultivos tradicionales, admitió que ante “una afectación severa es difícil dar una respuesta inmediata, por lo que será necesario esperar que pase el evento para evaluar los daños reales y diagramar la recomposición”.
Para minimizar la incertidumbre, el Ministerio trabaja en conjunto con especialistas del INTA en el análisis de los pronósticos y el relevamiento de suelos. Chávez destacó que Corrientes cuenta con una ventaja científica fundamental: "Hizo un estudio en el 85% del territorio provincial, es una de las pocas provincias que tiene información técnica de lo que hay en su suelo, y eso permite saber cuáles son las zonas más afectadas y tomar las medidas adecuadas". El ministro enfatizó la importancia de no sembrar el pánico, ponderando que el sector privado ha madurado mucho en el conocimiento del fenómeno.
Innovación, cultivos tropicales y estudios de minería en la provincia
Más allá de la agenda climática, el titular de la cartera productiva repasó proyectos de diversificación y nuevas economías que se desarrollan en la provincia. En el segmento de cultivos tropicales, destacó el programa oficial para la producción de palta y mamón. Resaltó especialmente el caso de un establecimiento correntino altamente profesionalizado que opera con asistencia técnica en el Mercado Central de Buenos Aires y que se encuentra innovando con cultivos experimentales de café de especialidad.
Finalmente, Chávez se refirió a las líneas de exploración de recursos que impulsa el Ejecutivo provincial. A partir de un planteo realizado por el gobernador Juan Pablo Valdés, se llevan adelante los estudios pertinentes sobre indicios que sugieren la presencia de minerales explotables en ciertas zonas de Corrientes. El ministro concluyó señalando que se trata de una variedad de la actividad minera que podría ser muy beneficiosa para el desarrollo económico y el perfil productivo de la provincia.