
Máximo Zurita falleció a los 58 años. Su sorpresivo cortejo fúnebre ingresó al estadio y obligó a suspender el entrenamiento del plantel.
Máximo Zurita falleció a los 58 años. Su sorpresivo cortejo fúnebre ingresó al estadio y obligó a suspender el entrenamiento del plantel.
Falleció a los 58 años de edad Máximo Zurita, popularmente conocido como "El Gordo Cadena" y emblemático jefe histórico de la barra brava de Deportivo Morón. El deceso del reconocido líder de los tablones se produjo en una vivienda de la calle Monseñor Solano, a tan solo quince cuadras del club, lo que motivó un sorpresivo y multitudinario cortejo fúnebre dentro de la cancha para despedir sus restos antes de trasladarlos hacia el cementerio local.
El particular homenaje de los hinchas generó una situación insólita, ya que la caravana ingresó directamente a la tribuna local del Estadio Nuevo Francisco Urbano. Este despliegue obligó a interrumpir de manera abrupta el entrenamiento del plantel profesional de fútbol, que actualmente se encuentra compitiendo por el ascenso a la Primera División. Del velatorio no solo participaron los simpatizantes locales, sino que también asistieron integrantes de las barras de Tigre, All Boys y River Plate.
Zurita había cobrado gran notoriedad pública el 21 de septiembre de 1991, tras un violento enfrentamiento contra la hinchada de Laferrere y los efectivos de la Policía. En aquel grave episodio, utilizó una pesada cadena para atacar a sus rivales, hecho que le valió su apodo definitivo y lo catapultó al máximo liderazgo de la agrupación conocida como "Los Borrachos de Morón".
A lo largo de su vida, el barra combinó los conflictos en las tribunas con la política y las causas judiciales. Durante la gestión del entonces intendente Juan Carlos Rousselot, fue empleado municipal y actuó como fuerza de choque para intimidar y desarticular protestas vecinales.
En el ámbito policial, su nombre estuvo fuertemente investigado por el asesinato de Daniel García, un joven hincha de 19 años que fue apuñalado en julio de 1995 en Uruguay, tras un partido de la Selección Argentina. Si bien estuvo imputado en la causa y hubo varios testimonios en su contra, el expediente judicial finalmente prescribió sin condenas. Durante sus últimos años, el líder residía en la localidad costera de Nueva Atlantis, aunque continuaba asistiendo regularmente a la platea para ver a su equipo.