
El Taragüí consolida sus ventas externas con el impulso del arroz, la actividad forestal y la citricultura. La región NEA creció un 14,6% interanual, en un escenario nacional donde las exportaciones superaron la barrera histórica de los US$100.000 millones.
El Taragüí consolida sus ventas externas con el impulso del arroz, la actividad forestal y la citricultura. La región NEA creció un 14,6% interanual, en un escenario nacional donde las exportaciones superaron la barrera histórica de los US$100.000 millones.
El último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) refleja el desempeño del comercio exterior argentino y el avance de las economías regionales en los mercados internacionales. En un contexto de superávit comercial nacional que acumula 34 meses consecutivos de saldo positivo, las provincias del Noreste Argentino (NEA) ganan protagonismo, con Corrientes como uno de los distritos que aportan a la generación de divisas a través de sus principales complejos agroindustriales.
A nivel nacional, septiembre marcó un hito para las ventas externas. En la medición de los últimos 12 meses móviles, las exportaciones argentinas superaron por primera vez los US$100.000 millones, al alcanzar los US$100.845 millones. El resultado muestra la dimensión que adquirió el comercio exterior y la importancia de ampliar la participación de las distintas regiones en la oferta exportadora.
En ese escenario, el NEA registró un crecimiento interanual del 14,6% en el acumulado informado, con una estructura productiva vinculada principalmente con los alimentos, las materias primas agrícolas y los recursos forestales. La evolución regional confirma el aporte de las economías provinciales a la inserción argentina en los mercados globales.
Corrientes, un polo agroindustrial
Dentro del NEA, Corrientes cuenta con una matriz exportadora sostenida por actividades tradicionales que incorporan valor a la producción local. El arroz, la industria forestal, la citricultura y la ganadería forman parte de los sectores que abastecen tanto al mercado interno como a compradores del exterior.
El complejo arrocero ocupa un lugar central en esta estructura. La provincia se destaca entre las principales productoras nacionales y mantiene vínculos comerciales con destinos regionales e internacionales. Brasil constituye uno de los mercados relevantes para el cereal, mientras que otros destinos amplían las posibilidades de colocación de la producción correntina.
La actividad forestal también representa una fuente importante de exportaciones. La superficie de plantaciones implantadas y el desarrollo de la industria maderera permiten generar productos como madera aserrada, chips y otras manufacturas. La posibilidad de avanzar hacia una mayor industrialización resulta clave para incrementar el valor agregado en origen y generar empleo en las localidades vinculadas con esta cadena productiva.
A su vez, la citricultura aporta naranjas, mandarinas y derivados industriales a la oferta exportable. La ganadería completa este esquema mediante los envíos de carne bovina a distintos mercados, sujetos a las condiciones sanitarias, comerciales y de demanda de cada destino.
La combinación de estas actividades permite diversificar los ingresos externos y reducir la dependencia de un solo producto. Sin embargo, sostener el crecimiento requiere inversiones, infraestructura logística, acceso al financiamiento y condiciones de competitividad que permitan a las empresas afrontar los costos de producción y transporte.
El NEA en el mapa federal
La evolución regional se inscribe en un escenario nacional con marcadas diferencias territoriales. La región Pampeana mantiene la mayor concentración exportadora: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba explican en conjunto el 62,3% del total nacional. En paralelo, el NOA y la Patagonia registran fuertes avances, impulsados en buena medida por las actividades mineras y energéticas.
Frente a esa concentración, el NEA sostiene un perfil propio, basado en las manufacturas de origen agropecuario y los productos primarios. Además de Corrientes, Misiones aporta al comercio exterior mediante la yerba mate, el té y la actividad forestal, incluida la producción de celulosa. De esta manera, ambas provincias integran un entramado productivo que vincula recursos naturales, industrias regionales y empleo.
El crecimiento de las exportaciones representa una oportunidad para fortalecer las economías locales, ampliar mercados y atraer inversiones. Para Corrientes, el desafío consiste en transformar el desempeño de sus complejos productivos en mayor industrialización, más puestos de trabajo y mejores ingresos para las comunidades.
Los resultados informados por el INDEC muestran que las provincias del norte tienen espacio para ampliar su participación en el comercio exterior. La continuidad de esa tendencia dependerá de la capacidad de sostener la producción, mejorar la infraestructura y consolidar una oferta competitiva que permita convertir los recursos regionales en mayores ingresos para el país.