
El líder del PT se impuso por una diferencia mínima sobre el senador Flávio Bolsonaro en un balotaje de máxima tensión institucional, convirtiéndose en el primer candidato desde 1989 en revertir el resultado en el balotaje tras quedar segundo en la votación inicial.
El líder del PT se impuso por una diferencia mínima sobre el senador Flávio Bolsonaro en un balotaje de máxima tensión institucional, convirtiéndose en el primer candidato desde 1989 en revertir el resultado en el balotaje tras quedar segundo en la votación inicial.
En el desenlace electoral más ajustado e incierto de la historia contemporánea de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo este domingo la reelección presidencial al imponerse por un margen milimétrico frente a Flávio Bolsonaro.Al cierre de esta edición, y con más del 90 por ciento de las mesas escrutadas, el histórico dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) se imponía con 51,62 por ciento por sobre 48,38 por ciento al postulante del Partido Liberal (PL).Con este resultado, el mandatario de 80 años sella un inédito cuarto mandato no consecutivo y logra una hazaña política sin precedentes desde la recuperación democrática en 1989: remontar y ganar un balotaje tras haber quedado por detrás en la primera vuelta del 4 de octubre, cuando cosechó el 45,16 frente al 47,03 por ciento del candidato del PL.La jornada democrática para más de 158 millones de votantes habilitados se transformó rápidamente en un campo de batalla logístico y judicial. A media tarde, tras sufragar en São Bernardo do Campo rodeado por su cúpula política -integrada por Geraldo Alckmin, Rosângela da Silva, Fernando Haddad, Marina Silva y Simone Tebet-, Lula formuló graves denuncias públicas frente a su residencia en San Pablo.El Presidente acusó una maniobra deliberada para desalentar la concurrencia a las urnas mediante la reducción de casi el 40 por ciento de la flota de autobuses en San Pablo y más de la mitad del servicio en Salvador de Bahía, bastiones clave del electorado progresista. La controversia escaló hasta niveles institucionales extremos cuando el presidente del Tribunal Regional Electoral de Bahía, Maurício Kertzman Szporer, libró una orden de captura contra el secretario de Movilidad de Salvador, Pablo Souza, quien se encontraba de viaje en París.
Ante la gravedad del cuadro, el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin decretó pasadas las 17 una prórroga extraordinaria de dos horas en todo el territorio nacional, extendiendo los comicios hasta las 19.La medida provocó una severa confusión organizativa en cientos de colegios electorales que, de acuerdo con el cronograma regular, ya habían cerrado sus puertas, emitido las cinco copias reglamentarias del Boletín de Urna (BU) e incluso despachado las máquinas a los Tribunales Regionales.Dado que las urnas electrónicas ya clausuradas tienen impedida por sistema su reapertura, el STF y el Tribunal Superior Electoral (TSE) debieron aclarar de urgencia que la extensión regía de manera exclusiva para aquellos centros que todavía tuvieran electores aguardando en las filas.La tensión no menguó durante el recuento.Aunque el TSE divulgó cifras iniciales a las 17.44 con el 0,25 por ciento de las mesas, la difusión oficial se interrumpió de inmediato por la prórroga y no se reanudó plenamente hasta las 19. Al retomarse la transmisión con el 2,24 por ciento de los sufragios, Lula figuraba al frente con el 51,65 por ciento contra el 48,35 por ciento de Bolsonaro, pero la distancia se fue pulverizando a medida que ingresaban los cómputos de las regiones centrales y del Sur. En una definición agónica que mantuvo en vilo a todo el país hasta el procesamiento de los últimos circuitos electorales, la ventaja del oficialismo resistió por escasos votos, consolidando una ajustada victoria popular que consagra la continuidad del proyecto del Partido de los Trabajadores.
El PT también se impuso en Argentina
Luiz Inácio Lula da Silva ganó en la mayoría de las 15 mesas de votación habilitadas en la Embajada de Brasil en Buenos Aires, donde este domingo los ciudadanos brasileños residentes en la Argentina participaron del balotaje presidencial.La elección cerró a las 17, sin extensión del horario, a diferencia de lo que ocurrió en territorio brasileño, donde la Justicia autorizó una prórroga hasta las 19.Los resultados de las mesas porteñas se pegaron en las paredes de la sede diplomática. El dato marcó una tendencia favorable al actual presidente, que busca su reelección frente al candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Aunque ya se conocen los resultados de las 15 mesas, todavía no se dispone del porcentaje total de votos que recibió cada candidato en esa sede.El resultado en Buenos Aires mantiene la tendencia que se registró durante la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Lula se impuso entre los brasileños residentes en la Argentina. En esa oportunidad, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo 3.738 votos en el conjunto de las cinco sedes habilitadas en el país, frente a los 1.718 que consiguió su rival del PL.