
La Iglesia católica dio un paso decisivo en el camino hacia los altares para una nueva figura argentina. El Papa León XIV aprobó el decreto que reconoce oficialmente las "virtudes heroicas" de la laica consagrada Margarita "Luminosa" Bavosi (1941-1985).
La Iglesia católica dio un paso decisivo en el camino hacia los altares para una nueva figura argentina. El Papa León XIV aprobó el decreto que reconoce oficialmente las "virtudes heroicas" de la laica consagrada Margarita "Luminosa" Bavosi (1941-1985). La resolución del pontífice fue informada por la Santa Sede tras rubricar las actas presentadas por el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro. Con esta rúbrica, Bavosi adquiere formalmente el título eclesial de venerable.
Nacida en la ciudad de Buenos Aires el 19 de septiembre de 1941, Bavosi creció en el seno de una familia acomodada de inmigrantes italianos, siendo la tercera hija del matrimonio. Su infancia estuvo atravesada por el dolor tras quedar huérfana de madre a los diez años. Años más tarde, completó sus estudios universitarios y obtuvo el título de licenciada en Historia. Fue en su juventud cuando descubrió su vocación definitiva dentro de la Iglesia al consagrarse como laica en la Obra de María, nombre canónico del Movimiento de los Focolares. Su capacidad de entrega y liderazgo comunitario la llevó a asumir en mayo de 1966 la conducción del movimiento en la ciudad entrerriana de Paraná. Apenas cuatro años después, en 1970, la propia fundadora de los Focolares, Chiara Lubich, decidió convocarla para encomendarle la corresponsabilidad de la organización en España, tarea pastoral que desempeñó durante catorce años. La adversidad física marcó el tramo final de su vida. En junio de 1981 se manifestaron los primeros síntomas de una fibrosis pulmonar atípica. Pese al deterioro progresivo de su cuadro de salud, continuó con su misión hasta su fallecimiento el 7 de marzo de 1985, a los 43 años de edad, en la localidad italiana de Albano Laziale.
LOS 3 PASOS DEL VATICANO PARA LLEGAR A LOS ALTARES
El ordenamiento de la Iglesia católica estipula tres instancias formales y consecutivas para que una persona fallecida alcance la santidad plena. La primera etapa consiste en la declaración de "Venerable siervo de Dios", distinción que certifica que el postulante ejerció las virtudes cristianas en grado heroico, condición alcanzada ahora por Bavosi. Para el segundo peldaño, la beatificación, la Santa Sede exige como requisito indispensable la comprobación científica y teológica de un milagro obrado por su intercesión divina, salvo que medie una declaración formal de martirio. Finalmente, la proclamación de la canonización demanda la verificación de un segundo milagro ocurrido con posterioridad a la beatificación, o bien resolverse mediante los canales extraordinarios de santidad popular declarada.
Tapa del Lunes 26 de Octubre de 2026