
Nelson Hidalgo vive en Antequera, a unos tres kilómetros del lugar, y debe trasladarse por el agua para llegar a su vivienda. En una entrevista exclusiva con Diario época, contó que hace alrededor de 20 años vive allí y que, pese a la angustia, no quiere abandonar su hogar.
Nelson Hidalgo vive en Antequera, a unos tres kilómetros del lugar, y debe trasladarse por el agua para llegar a su vivienda. En una entrevista exclusiva con Diario época, contó que hace alrededor de 20 años vive allí y que, pese a la angustia, no quiere abandonar su hogar.
El camino de acceso a Isla del Cerrito está bajo agua y, para algunos vecinos de la zona, la lancha se volvió la única forma de llegar a sus casas. Es el caso de Nelson Hidalgo, quien vive en Antequera, a unos tres kilómetros, y debe navegar para trasladarse por el sector.
En diálogo exclusivo con Diario Época, Hidalgo describió el cambio que provocó la crecida: "Antes era la calle y ahora es puro agua", contó. Su vivienda también quedó rodeada por el agua, aunque explicó que no quiere dejarla.
"Uno no sabe lo que puede venir después, cuando dejás tu casa. Es grande el problema", expresó. También señaló que dejar atrás lo construido durante años le genera temor: "Todo lo que uno hizo y después te queman…", dijo al explicar por qué no quiere abandonar el lugar.
Hidalgo vive allí desde hace aproximadamente dos décadas y recordó otras inundaciones, como las de 1996 y 1998. Sin embargo, consideró que la actual es mucho mayor: "La más grande es el doble de la del 98".
En aquellas crecidas, recordó, salían navegando por el monte hasta llegar a un canal. Hoy, mientras enfrenta nuevamente el avance del agua, intenta sostenerse con esperanza: "Fe y fuerza nomás, y salud por ahí".