
Los especialistas a cargo del observatorio espacial comprobaron el óptimo funcionamiento de los instrumentos y avanzaron hacia los ajustes de resolución
Lunes 26 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 10:21hs. del 26-10-2026
El equipo de la NASA que opera el telescopio espacial Nancy Grace Roman inició la última etapa de preparación antes de las observaciones científicas. Tras revisar el observatorio y comprobar el funcionamiento de sus instrumentos principales, los especialistas se concentran ahora en la calidad de las imágenes que enviará al comenzar su trabajo.
“Hemos comprobado que el observatorio funciona a la perfección”, dijo Julie McEnery, científica principal del proyecto Roman en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, ubicado en Greenbelt, Maryland. Según explicó, el aparato puede apuntar, tomar imágenes, transmitir datos y pasar de una zona del cielo a otra para observarla. El paso que sigue es revisar las imágenes en detalle.
Las pruebas incluyeron sectores del cielo con muchas estrellas y polvo
El programa de puesta en marcha avanzó sin problemas hasta ahora. Una de las pruebas se centró en áreas donde hay muchas estrellas juntas y en nebulosas con polvo denso. El equipo quería comprobar que el sistema de orientación pudiera trabajar allí sin perder el punto al que debe dirigir el telescopio.
“La forma en que Roman fija su objetivo es manteniéndose estable sobre estrellas individuales que se encuentran en la dirección a la que debe apuntar”, explicó Tom Barclay, científico del proyecto de operaciones de Roman en Goddard. El problema posible era que las estrellas muy cercanas entre sí o el polvo dificultaran esa tarea.
“Nos preocupaba que en regiones donde las estrellas están extremadamente juntas o incrustadas en polvo denso, el sistema de guiado preciso pudiera confundirse o tener dificultades para mantenerse fijo a esas estrellas”, señaló Barclay. “Pero las observaciones de prueba en dichas regiones han demostrado que Roman funciona de maravilla en todos los casos”.
La calidad de las imágenes permitirá distinguir cambios reales en el espacio
Las imágenes deben mantener un nivel constante de nitidez y brillo. Si una toma apareciera más borrosa o más iluminada que otra, los científicos tendrían dificultades para saber si un objeto del espacio cambió de verdad o si la diferencia proviene del propio instrumento.
“Para lograr los avances científicos revolucionarios que esperamos de Roman, necesitamos una visión nítida del espacio, sin las molestias de la inestabilidad al apuntar o las imágenes desenfocadas”, afirmó Josh Schlieder, científico del instrumento de campo amplio de Roman en Goddard. “Cualquier imperfección que afecte la calidad de la imagen debe minimizarse”, agregó, porque los defectos pequeños pueden ocultar señales débiles.
Por eso, el equipo realiza observaciones de prueba para medir el rendimiento del observatorio, calibrar cómo responden los instrumentos a la luz y ajustar la calidad de las imágenes. Estas tareas forman parte de la preparación previa a las operaciones científicas.
El instrumento de campo amplio permite observar grandes zonas en poco tiempo
Los primeros ensayos también confirmaron la velocidad con la que Roman puede registrar partes del cielo. “Durante la puesta en marcha, estamos realizando varias observaciones de prueba de zonas famosas del cielo”, dijo Jeremy Perkins, astrofísico y científico de integración y pruebas del observatorio Roman en Goddard. “Me asombra el nivel de detalle que Roman proporciona en periodos de tiempo muy cortos”.
Esa capacidad permitirá crear panoramas de gran tamaño con planetas, estrellas y galaxias. Los mosaicos que antes se reservaban para ocasiones puntuales pasarán a ser más frecuentes, al igual que los hallazgos que surjan de esas observaciones.
“En una observación típica con el instrumento de campo amplio de Roman, veremos objetos cien millones de veces más débiles de lo que el ojo humano puede detectar”, indicó Schlieder. “Así que imagínense las cosas extrañas e inesperadas que podrían estar ocultas entre todos esos datos”.
El coronógrafo experimental buscará planetas que otros métodos no detectan
La misión también prevé identificar alrededor de 2.500 nuevos exoplanetas, incluidos algunos que no pueden detectarse con otros métodos. Para ello contará con un coronógrafo experimental, un instrumento diseñado para bloquear la luz de una estrella y dejar a la vista objetos menos luminosos que están cerca de ella.
Con esa técnica, el equipo espera obtener imágenes directas de exoplanetas gigantes y de discos donde se forman planetas. El coronógrafo permitirá observar esos objetos con un nivel de detalle que no estaba disponible hasta ahora.
Los ajustes de resolución que se realizan durante esta etapa ayudarán a precisar qué resultados puede ofrecer cada observación. Algunos sistemas del observatorio funcionan mejor de lo previsto, una condición que podría ampliar las posibilidades de estudio y aumentar la cantidad de datos que reunirá la misión.