
La ingeniera agrónoma Carolina Fernández dialogó con Ahora Noticias Chaco y analizó el panorama climático que se avecina. Remarcó la importancia de las obras de infraestructura y aconsejó a los productores evaluar la sectorización de sus campos y el stock ganadero.
El Fenómeno del Niño ya es una realidad en la región, y desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) insisten en que la clave para mitigar su impacto está en la anticipación. En una entrevista con Ahora Noticias Chaco, la ingeniera agrónoma Carolina Fernández analizó la evolución del evento climático y trazó una hoja de ruta con recomendaciones para el sector productivo.
"Hay que trabajar en la prevención, porque una vez que tenemos el fenómeno desatado no es tan sencillo", advirtió la especialista, marcando una clara diferencia entre reaccionar ante la emergencia y prepararse de antemano. En este sentido, Fernández subrayó que el éxito para afrontar las contingencias climáticas depende fuertemente de contar con "todas las previsiones de los drenajes con obras de infraestructura".
Radiografía del fenómeno: de la debilidad a un pico hacia fin de año
Al evaluar la situación actual y la evolución del clima, la ingeniera explicó la dinámica con la que se viene desarrollando el evento: "Sabemos que empezó El Niño en el Pacífico, empezó como un Niño débil". Sin embargo, los pronósticos alertan sobre una intensificación en el mediano plazo. "Se espera un Niño muy fuerte a octubre, noviembre o diciembre", precisó.
Fernández aclaró que, tras su consolidación en el océano, el fenómeno "todavía tarda en llegarnos a nuestro territorio". Detalló que, si bien la época de mayores precipitaciones suele registrarse en el mes de abril, el patrón de lluvias comenzará antes: "Empieza a llover constantemente en febrero; no son lluvias fuertes, pero sí constantes, entonces tenemos que estar preparados".
Recomendaciones clave para los productores ganaderos
Con el mapa climático trazado, la experta del INTA hizo especial hincapié en las decisiones que deben tomarse tranqueras adentro. "En la producción hacemos mucho hincapié en que cada productor evalúe primero lo que tiene en ganado y con qué stock quedará si el campo se inunda", señaló, recordando que actualmente el sector cuenta con herramientas técnicas valiosas para adelantarse al agua: "Hay cartografías hechas y hay formas de sectorizar".
La ventana de tiempo antes de que se inicien las lluvias constantes es la principal ventaja con la que cuentan los productores de la provincia. "Si ya sabemos que tenemos el margen de dos meses, si el productor sabe que necesita reducir el stock, tiene ese lapso de tiempo para hacerlo", explicó Fernández.
Finalmente, instó a no bajar la guardia y a seguir de cerca las variables meteorológicas de los próximos meses: "Si vemos que algún 'primo' de El Niño esté frenando el fenómeno, calcular qué se necesita. Hay que estar muy atentos hacia fin de año a lo que nos dicen las predicciones", concluyó.