
Las cámaras trampa registraron una nueva escena de la vida silvestre en Córdoba. El seguimiento de la hembra aporta información clave para conocer y proteger a esta especie.
Las cámaras trampa registraron una nueva escena de la vida silvestre en Córdoba. El seguimiento de la hembra aporta información clave para conocer y proteger a esta especie.
Cucusa, una aguará guazú monitoreada por especialistas, fue captada junto a uno de sus cuatro cachorros en los últimos días en el Parque Nacional Ansenuza, ubicado en el noreste de Córdoba. El registro se obtuvo mediante cámaras trampa instaladas para estudiar el comportamiento de estos animales en su hábitat natural.
El nacimiento de las cuatro crías había sido confirmado en septiembre, después de que los investigadores detectaran cambios en los desplazamientos de la hembra a través del collar satelital que lleva colocado. La reducción y concentración de sus movimientos permitió sospechar que estaba criando y motivó la instalación de cámaras para comprobarlo.
Los registros también permitieron observar cómo Cucusa traslada a sus cachorros entre distintos refugios, un comportamiento que ayuda a protegerlos durante sus primeras semanas de vida.
El monitoreo forma parte de las acciones de conservación impulsadas en conjunto por organismos ambientales y organizaciones especializadas. La información obtenida permite conocer mejor los hábitos de la especie y aportar herramientas para protegerla, ya que el aguará guazú enfrenta amenazas vinculadas con la pérdida de hábitat y los conflictos con las actividades humanas.