
El ecólogo Juan José Neiff explicó que las precipitaciones acumularon cerca de 300 milímetros en algunas zonas y que los suelos saturados favorecen el escurrimiento hacia los ríos. Según las estimaciones del Instituto Nacional del Agua (INA), la onda de creciente podría llegar a los puertos correntinos durante la primera semana de noviembre.
Martes 27 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 19:07hs. del 27-10-2026
Las intensas lluvias registradas en los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul podrían generar un nuevo repunte del río Paraná en Corrientes durante la primera semana de noviembre.
Así lo explicó a Sudamericana el ecólogo Juan José Neiff, quien señaló que las precipitaciones dejaron acumulados cercanos a los 300 milímetros en algunas zonas y que el aporte de los ríos Iguazú, Ivaí y Piquirí será determinante para la evolución de la creciente, en un contexto en el que el Paraná ya supera los niveles de evacuación en localidades como Corrientes, Paso de la Patria e Itatí.
¿El Niño más fuerte de la historia?
El investigador oincidió con quienes advierten que el actual fenómeno de El Niño podría convertirse en el más intenso registrado. Explicó que la acumulación de calor en el océano Pacífico es excepcional y la comparó con la registrada durante la inundación de 1982-1983.
En este sentido, destacó: “Sí, porque si nosotros tenemos la cantidad de calor de 5,2º, que es el doble de la temperatura que tuvo el mar en la época del 82-83, la cantidad de energía acumulada es enorme”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que esa acumulación de energía no determina por sí sola cómo se manifestará el fenómeno en el continente. “¿Cómo se va a manifestar eso? Y depende de muchos factores, depende del acoplamiento de los vientos alisios, depende de las condiciones de cada sitio, de las pendientes, de la cantidad de agua almacenada, de muchos factores”, sostuvo.
Cómo puede repercutir en Corrientes
Neiff explicó que el calor acumulado en el océano influye en la circulación atmosférica y en la distribución de las precipitaciones. Durante los episodios de El Niño, la Cuenca del Plata , integrada por los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, suele registrar lluvias superiores a las habituales. “Esa cantidad de calor sí o sí se va a transformar en vapor, y los vientos van a desparramar en los continentes de forma diferente esa cantidad de vapor”, indicó.
Para la región, el especialista señaló que el período de mayor atención se extendería desde noviembre hasta abril, aunque aclaró que eso no significa que las lluvias o las crecidas vayan a ser continuas. “Desde noviembre hasta abril es el peligro de nuevos picos de creciente”, señaló.
Por qué importa cuánto tiempo permanece el agua
Para Neiff, el riesgo de una inundación no se mide solamente por la altura que alcanza el río. También deben considerarse el tiempo que permanece por encima de los niveles de evacuación y las precipitaciones que se producen en cada localidad.
Como antecedente, recordó que durante la creciente de 1982-1983 el Paraná permaneció por encima de los siete metros en Corrientes durante ocho meses. “Una cosa es que usted tenga un centro de evacuación que lo tenga que mantener 15 días o un mes, y la otra es que le queden ocho meses”, explicó.
Una permanencia prolongada puede afectar las pasturas, obligar a los productores a trasladar o vender ganado y deteriorar rutas y puentes. En las ciudades, las lluvias intensas también pueden superar la capacidad de los sistemas de drenaje, especialmente cuando los arroyos no logran descargar sus aguas en los ríos principales.
Por eso, Neiff sostuvo que la planificación de la asistencia debe contemplar períodos extensos y no limitarse a una emergencia de pocos días.
El Sol y los ciclos de El Niño y La Niña
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) describe El Niño y La Niña como fases de un fenómeno que surge de la interacción entre el océano y la atmósfera tropical del Pacífico, con cambios en los vientos alisios, las temperaturas del agua y la circulación atmosférica. La agencia señala que no hay evidencia de que las manchas solares sean la causa de estos episodios.
La distinción es relevante porque el calentamiento del Pacífico puede influir en las lluvias de la región, pero no permite anticipar por sí solo la altura que alcanzará el Paraná, ni determinar cuánto durará una inundación.
Neiff advirtió que el calentamiento del océano Pacífico es uno de los factores que deben observarse para entender la intensidad del fenómeno. En ese contexto, planteó que el calor acumulado podría influir en la forma en que se manifiesten las lluvias durante los próximos meses.
“El tema que nadie dice: el culpable es el Sol”, sostuvo. “El Sol no entrega la misma cantidad de calor en forma constante durante años. Hay períodos donde entrega más calor y estamos en período del Niño. Períodos donde entrega menos y estamos en la Niña”, afirmó.