
En las islas reclaman asistencia y denuncian el abandono de los pobladores. Bella Vista registra 19 autoevacuados y suspendió actividades. En el Paso avanza el agua paraliza emprendimientos.
En las islas reclaman asistencia y denuncian el abandono de los pobladores. Bella Vista registra 19 autoevacuados y suspendió actividades. En el Paso avanza el agua paraliza emprendimientos.
La creciente del río Paraná mantiene en alerta a distintas localidades del interior correntino, donde las inundaciones provocan pérdidas materiales, desplazamiento de familias y graves consecuencias económicas. La situación resulta especialmente preocupante en las islas Apipé, Bella Vista y Paso de la Patria.
En las islas Apipé, los pobladores denuncian la falta de información y asistencia ante el avance del agua. Una vecina relató las dificultades que atraviesan las familias, expuestas al fuerte oleaje y sin certezas sobre cuándo comenzará a descender el río. También mencionó el derrumbe de una vivienda y reclamó compromisos concretos para su reconstrucción.
En Bella Vista, la intendenta Noelia Bazzi confirmó que el Paraná alcanzó los 6,34 metros y que cuatro familias, integradas por 19 personas, permanecen autoevacuadas desde hace aproximadamente dos semanas. El Municipio también asiste a pobladores de las islas, en coordinación con Prefectura.
La emergencia obligó a suspender el lanzamiento de la Fiesta Nacional de la Naranja, mientras su realización permanece condicionada a la evolución del río.
El panorama más crítico se registra en Paso de la Patria, donde el Paraná llegó a 7,79 metros y avanzó hasta cinco cuadras sobre sectores costeros. En algunas viviendas el agua alcanzó los 80 centímetros de altura.
Viviana Glibotta, referente de la Cámara de Prestadores Turísticos, advirtió que alrededor de 200 emprendimientos están inundados o sin acceso. Además, unos 400 trabajadores de la primera franja turística quedaron afectados por la paralización de actividades.
La dirigente alertó que la temporada de verano podría perderse, con cuatro o cinco meses de inactividad en una localidad cuya economía depende fundamentalmente del turismo.
En Corrientes Capital los balnearios están totalmente cubiertos y se duda que durante el verano, el nivel del río descienda lo suficiente como para habilitarlas nuevamente. Mientras tanto son cientos de familias las que continúan evacuadas y autoevacuadas en casas de familiares en los barrios ribereños, los más pobres de la capital.
Otro tanto ocurre en Itatí, donde es importante la cantidade vecinos afectados por las inundaciones y que tuvieron que dejar sus casas. Si bien el Paraná presentó algunos días de estacionamiento, en las últimas horas comenzó a incrementarse el caudal del río en las altas cuencas.
Mientras el río mantiene su amenaza, crece la incertidumbre entre las familias afectadas y los sectores productivos que deberán afrontar una recuperación prolongada.
Tapa del Miércoles 28 de Octubre de 2026