El actor contó, en una entrevista, cómo se lleva con su nuevo rol de abuelo y el desafío de lidiar con la distancia hasta Madrid. Los detalles.
El actor contó, en una entrevista, cómo se lleva con su nuevo rol de abuelo y el desafío de lidiar con la distancia hasta Madrid. Los detalles.
La vida de Ricardo Darín sumó un capítulo de absoluta ternura y revolución íntima. Convertido en abuelo por primera vez junto a Florencia Bas, el icónico actor transita un momento bisagra en su plano personal. Lejos de los sets de filmación, el artista se detuvo a reflexionar sobre este nuevo rol que lo atraviesa por completo.
Con la llegada de Dante, el primogénito del Chino Darín y la actriz española Úrsula Corberó, la dinámica familiar se transformó radicalmente y obligó a todos a barajar y dar de nuevo entre las ciudades de Buenos Aires y Madrid. Durante una distendida entrevista en el programa "Todo Pasa", emitido por la señal de streaming Urbana Play, el intérprete abrió las puertas de su intimidad con la sensibilidad que lo caracteriza, demostrando que el título de abuelo le sienta tan bien como cualquier premio internacional.
La noticia de la paternidad de su hijo requirió mantener una estricta reserva durante las primeras semanas, algo que le generó a Darín más de un dolor de cabeza en el ámbito doméstico. Al recordar cómo procesó la gran novedad, el artista se sinceró ante los micrófonos: "Yo todavía no superé la primera etapa, que es el shock amoroso que sentí cuando me enteré de que mi hijo iba a ser padre".
Entre risas cómplices, el protagonista de grandes éxitos cinematográficos detalló de qué manera su heredero le comunicó la novedad y las consecuencias familiares de mantener el secreto: "Me lo contó medio como un secreto, esas cosas que ocurren en los primeros meses de un embarazo. Me dice: 'Te pido por favor que no digas nada'. Esto me valió una amonestación muy severa por parte de mi mujer cuando se enteró".
El compromiso de confidencialidad desató un reclamo al descubierto por parte de su esposa. "Claro, me dijo: 'Ya sabías y no me dijiste'. Y yo le decía: '¡Pero qué querés, el Chino me pidió por favor que no dijera nada!'", reveló el actor con humor, retratando la complicidad y confianza profunda que mantiene con su hijo.
Para el prestigioso intérprete, el instante preciso en el que vio a su hijo sostener en brazos al pequeño recién nacido marcó un hito imborrable en su memoria: "Lo vi salir al Chino de un ascensor, de la zona de quirófanos, y lo vi venir con el bebé en brazos. Y eso... no hay nada que supere eso. O sea, lo del abuelo viene después; primero es esa cosa de ver a tu hijo convertirse en padre".
En tanto, al referirse al temperamento y al día a día del pequeño Dante, no ocultó su profunda devoción: "Ahora que el tipo no para de comer, es robusto y tiene una buena onda increíble... no llora, se ríe todo el tiempo, es fabuloso".
La radicación del Chino Darín y Úrsula Corberó en suelo español plantea un verdadero desafío sentimental para los abuelos, quienes intentan acortar la brecha geográfica mediante reiterados viajes y
comunicación virtual. "Lo que pasa es que lo vamos tratando de amortizar con un poco de buena onda, porque la distancia es un tema", reconoció Ricardo sobre la logística familiar, agregando: "Ya viajamos cinco veces, después ellos vinieron para acá, que fue maravilloso, ahora volvemos a ir para allá, y así".
A pesar de las herramientas digitales, el artista admitió la nostalgia que genera perderse la cotidianidad del bebé en sus primeros meses: "Mucho teléfono, que es el gran aporte tecnológico de nuestra era, pero la verdad es que perderte el mano a mano con un bebé que todavía no tiene un año, en donde la evolución semana a semana es muy notoria, te da un poco de pena".
Con la vista puesta en los próximos reencuentros familiares, el consagrado actor sintetizó su mayor anhelo en este presente tan especial: "Lo único que quiero es estar cerca, acompañarlos y disfrutar cada segundo de este momento tan hermoso que nos toca vivir como familia".