
El secundario, que depende de la Universidad de Buenos Aires, se alinea así con regulaciones del ministerio de Educación porteño y los de varias provincias.
El secundario, que depende de la Universidad de Buenos Aires, se alinea así con regulaciones del ministerio de Educación porteño y los de varias provincias.
Mediante una resolución, el centenario Colegio Nacional de Buenos Aires prohibió el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos durante las horas de clase. En el texto se señalan dos excepciones: que se precise la tecnología para resolver problemas de accesibilidad, o para sumarse a una actividad pedagógica propuesta por el profesor o profesora a cargo del curso.
La institución difundió la medida a través de un comunicado titulado "Menos distracciones, más atención". "En las aulas del Colegio ya no está permitido el uso de teléfonos. Todos tenemos que tomar conciencia de la importancia del espacio del aula y del momento de la clase", dice. La decisión se argumenta: "No queremos que decaiga la atención ni la participación de los estudiantes en las clases, ni que se erosione el aula y el Colegio como espacio de socialización."
Tras destacar las múltiples formas en que los celulares siembran la distracción, se afirma que el colegio busca "fomentar el uso responsable de la tecnología y propiciar un ambiente digital saludable". En esa línea, se propone mantener los celulares "en las mochilas y en silencio" durante las horas de clase y utilizarlos "sólo en los casos en que los y las docentes lo pidan", con el fin de "aprovechar las potencialidades de la tecnología en su debido momento".
La medida se tomó mediante la Resolución N 12/2026, votada por el Consejo Escolar Resolutivo, y la Resolución 712/2026 firmada por la rectora, Valeria Bergman, que incorporan un nuevo inciso en el artículo quinto del reglamento interno del colegio.
El texto detalla: “No hacer uso de teléfonos celulares y/o tablets, así como de cualquier otro dispositivo electrónico personal de características análogas, durante el dictado de clases. Se exceptúan los casos en que el uso responda a necesidades de accesibilidad o condiciones de salud debidamente acreditadas, o se enmarque en una actividad pedagógica propuesta por el docente a cargo”.
Antecedentes y fundamentos para prohibir el uso de celular en las aulas
Con esta decisión, el colegio, que depende administrativamente de la Universidad de Buenos Aires, se pliega a las regulaciones ya vigentes en las escuelas secundarias de CABA y la provincia de Buenos Aires. También muchos otros distritos del país regulan el uso de dispositivos electrónicos en las aulas, con distintos matices: Salta, Catamarca, Tucumán, Neuquén, La Pampa, Mendoza, Formosa y Misiones.
Este es un tema de discusión en constante movimiento en el mundo. En la región, Chile, Brasil y México regulan el uso de celulares en las aulas. Más lejos, Francia, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur y algunos estados de Estados Unidos también implementaron medidas al respecto.
6 de cada 10 chicos de 8 años ya tienen celular
Esta decisión surge tras la difusión de los resultados del informe PISA (OCDE, 2022), que señala que Argentina presenta los niveles más altos de distracción por el uso de dispositivos digitales en comparación con otros sistemas educativos evaluados (54% contra 30%, en la percepción de los propios alumnos). El estudio destaca que en los países que restringen el uso del celular en las aulas, se reportan menores niveles de distracción.
El Colegio Nacional de Buenos Aires cita también un informe difundido por el gobierno porteño donde los mismos docentes registran mejoras en la atención en clase y los logros de aprendizaje a partir de la regulación de los dispositivos, y un resultado asociado a la socialización: dos de cada tres alumnos reportaron que sin los celulares conversan más con sus compañeros.