
Aunque junio fue un mes deficitario por la caída de la recaudación y gastos de aguinaldos para el sector público y en subsidios a la energía el primer semestre terminó con un superávit fiscal acumulado de 06% del PBI.
Aunque junio fue un mes deficitario por la caída de la recaudación y gastos de aguinaldos para el sector público y en subsidios a la energía el primer semestre terminó con un superávit fiscal acumulado de 06% del PBI. Es algo más de un tercio de lo que necesita mostrar el Poder Ejecutivo ante el FMI con quien acordó una meta de 14% del Producto.Así lo informó la Secretaría de Hacienda que explicó que junio fue el primer mes de déficit en las cuentas públicas por cuestiones estacionales relacionadas a los ingresos tributarios. En julio impactará en tanto el pago de los bonos en dólares que concretó el Ministerio de Economía en los últimos días algo que expandirá la cuenta de intereses. En un comunicado difundido por la cartera que conduce Luis Caputo el Palacio de Hacienda destacó que "en el primer semestre de 2026 el Sector Público Nacional acumuló un superávit financiero de 01% del PBI". Ese es el número al que se llega tras sumar al resultado primario (la diferencia entre ingresos y gastos) el pago de intereses de deuda.De manera acumulada en el primer semestre La meta pactada con el Fondo Monetario Internacionales (FMI) es un superávit primario -es decir sin contar el pago de intereses de deuda- de 14% del Producto Bruto.De acuerdo con el informe oficial el resultado de junio fue de rojo primario. El sector público nacional -que incluye administración nacional empresas públicas y organismos descentralizados- registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1024 billones mientras que los pagos de intereses netos ascendieron a $328.049 millones.Economía remarcó que se trató de "un mes de alta estacionalidad en el gasto primario" marcado por el pago del medio aguinaldo.La cartera económica atribuyó parte del resultado de junio a factores transitorios. Según explicó el desempeño fiscal estuvo condicionado por "los menores ingresos asociados a la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias para personas humanas" y por la estacionalidad vinculada al pago de los aguinaldos.Los ingresos del Estado crecieron en el último año 223% en términos nominales lo que implica una caída en términos reales de 85% según estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). En cuanto a la recaudación tributaria Economía indicó que creció 217% interanual aunque atribuyó ese desempeño al traslado de los vencimientos del Impuesto a las Ganancias para personas humanas al mes de julio lo que redujo los recursos percibidos durante junio.Los gastos crecieron en términos nominales (37%) en junio lo que implicó una suba real de 31% según Iaraf. Analizado por cada rubro del gasto ese centro de estudios midió que los renglones presupuestarios con más incremento de fondos fueron los subsidios a la energía (1254%) subsidios al transporte (538%) y Asignación Universal para la Protección Social (131%). Jubilaciones y pensiones que representan el 527% del gasto presento un aumento del 54% interanual.Al hacer un balance del semestre Economía señaló que "el orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico" y afirmó que ese objetivo se alcanzó mediante una reducción del gasto público. Además destacó que esa política permitió dar paso a una menor presión fiscal que midió en algo menos de 3 puntos del PBI desde 2024.En los primeros seis meses del año dijo Iaraf los ingresos del Estado cayeron 5% en términos reales (66% al analizar solo los recursos que recauda ARCA). Compensó parcialmente un incremento de 16% en los recursos no tributarios entre ellos los ingresos por privatizaciones. Por ese retroceso de la recaudación el Gobierno necesitó un ajuste del gasto que en el primer semestre en conjunto fue de 2%. Solo crecieron las partidas en subsidios transferencias a universidades asignación universal y jubilaciones que son erogaciones atadas a la inflación. Por el contrario las más recortadas fueron otros programas sociales por fuera de la AUH transferencias a provincias y subsidios de otro tipo.