
El abogado querellante Arturo Facundo Acuña Aguirre, visitó la redacción de EL LIBERTADOR para advertir sobre la difusión en redes sociales de material reservado de un juicio por abuso sexual que está golpeando de lleno a la víctima, una niña menor de 13 años.
El abogado querellante Arturo Facundo Acuña Aguirre, visitó la redacción de EL LIBERTADOR para advertir sobre la difusión en redes sociales de material reservado de un juicio por abuso sexual que está golpeando de lleno a la víctima, una niña menor de 13 años.
Pidió a la comunidad correntina que no replique las imágenes ni los videos que circulan, y que no contribuya a profundizar el daño.
La causa tomó relevancia pública hace un par de semanas porque el hombre condenado, que cumplía su pena en prisión domiciliaria, se escapó de la prisión domiciliaria en Empedrado y se encuentra prófugo desde el 19 de octubre. Según el letrado, días después de la fuga, familiares del condenado publicaron en perfiles personales de Facebook información que forma parte del sumario y que no puede ser pública.
El pedido concreto es que los videos y las imágenes se den de baja de inmediato y que, si se identifica a quienes los replicaron, también se retiren sus publicaciones.
El condenado es Jorge Elián González Gómez, alias “Coqui”. Fue sentenciado a 13 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal agravado, en una condena que se encuentra firme. De acuerdo con el relato de Acuña Aguirre, el proceso comenzó hace aproximadamente dos años y medio: primero hubo una denuncia, luego la investigación, la imputación, la incorporación de nuevas pruebas, la acusación y, finalmente, la sentencia que dio por probado el hecho.
Hoy, el hombre es buscado por la Policía de Corrientes. El abogado indicó que, hasta ahora, no hay noticias sobre su paradero. Según lo que se conoce, se retiró del domicilio donde cumplía la prisión domiciliaria el 19 de octubre y habría dejado una carta de despedida a sus familiares, junto con sus pertenencias.
Material reservado en redes
El querellante explicó que, tras la fuga, se publicaron en Facebook imágenes de escritos del expediente que incluían datos que permiten identificar a la víctima, además de información sobre su situación personal y estudios periciales. También se realizaron transmisiones en vivo en las que, según relató, dos personas hablaban y otras estaban presentes, y en las que se brindaron detalles del juicio e incluso se leyeron documentos reservados.
Acuña Aguirre remarcó que se trata de información que no debe hacerse pública, dado que la víctima es menor de edad. Señaló que todavía no está claro cómo accedieron los familiares del condenado a esas grabaciones y escritos. “No dejaron nada prácticamente a la imaginación”, sostuvo, al advertir que el material contiene datos suficientes para identificar a la niña.
La situación de la niña en la escuela
El abogado describió un cuadro de revictimización. Según contó, la niña tiene miedo de salir y, en los últimos días, sufrió en la escuela una situación de hostigamiento por parte de compañeras, que la trataban de mentirosa y le decían que inventaba la causa y arruinaba a otra familia. “Hoy en día está viviendo un infierno esta personita”, afirmó.
A su entender, el tema se habla en los hogares y los chicos, sin dimensionar el impacto, repiten comentarios que llegan a oídos de la niña. Su familia intenta contenerla y evitar que reciba esa información. La niña había asistido de manera particular a una psicóloga, un tratamiento que se había dado por concluido, pero que probablemente deba retomar.
La directora del establecimiento ya fue notificada verbalmente, según el letrado, y por la tarde se presentaría una nota por escrito para que la institución tome las medidas necesarias para proteger a la alumna.
La denuncia y el pedido a la sociedad
El viernes, Acuña Aguirre se presentó junto con la madre de la víctima en una comisaría de la Policía de Corrientes y realizó la denuncia correspondiente. Según indicó, el Juzgado de Menores, la Asesoría de Menores y la Fiscalía están interviniendo.
El pedido concreto es que los videos y las imágenes se den de baja de inmediato y que, si se identifica a quienes los replicaron, también se retiren sus publicaciones. El abogado sostuvo que es necesario informar a la sociedad que compartir este tipo de información constituye un delito y tiene consecuencias.
Al cierre de la entrevista, hizo un llamado a la empatía: pidió que la comunidad se ponga “un ratito en el zapato” de la niña y de su familia, que atraviesan, dijo, un calvario que “pareciera que va empeorando en lugar de mejorar”.
Cómo ayudar: no compartir, reenviar ni comentar los videos o imágenes que circulan sobre el caso.