
En Ronda de Economistas (RDEco), José Castillo y Elena Alonso analizaron el atraso cambiario, las tensiones del mercado financiero y los desafíos que enfrenta el programa económico hacia 2027.
En Ronda de Economistas (RDEco), José Castillo y Elena Alonso analizaron el atraso cambiario, las tensiones del mercado financiero y los desafíos que enfrenta el programa económico hacia 2027.
El tipo de cambio volvió al centro del debate económico por sus efectos sobre la industria, las exportaciones y la estabilidad financiera. José Castillo advirtió que “desde el punto de vista de la productividad, desde el punto de vista de la economía real, es evidente que hay un peso sobrevaluado”. Según explicó, esta situación afecta a distintos sectores productivos y también se refleja en el turismo internacional.
En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Castillo señaló que el análisis del tipo de cambio no puede limitarse a la competitividad. “No existe un tipo de cambio en el cual nos pongamos todos de acuerdo”, sostuvo, al diferenciar las necesidades de la economía real de las exigencias del frente financiero.
El dólar y las dudas sobre el programa financiero hacia 2027
Castillo también expresó dudas sobre la capacidad del Gobierno para sostener su programa financiero hacia 2027. El interrogante, explicó, pasa por la disponibilidad de divisas para afrontar los vencimientos de deuda y responder a la dolarización de carteras. En ese sentido, alertó sobre la necesidad de contar con dólares suficientes para cubrir ambas demandas.
Otro indicador que consideró relevante es la brecha entre el dólar MEP y el contado con liquidación (CCL), que, según mencionó durante la entrevista, pasó de alrededor del 3% a ubicarse en torno al 7%. La evolución de esa diferencia puede aportar señales sobre las tensiones del mercado cambiario.
Por su parte, Elena Alonso explicó cómo funciona esa brecha y qué implica para los movimientos de capitales. “El dólar cuesta diferente afuera que acá”, señaló. También indicó que las condiciones actuales pueden favorecer el ingreso de fondos mediante el CCL, aunque existen restricciones para volver a comprar dólares oficiales y transferirlos al exterior.
Empresas, inflación y competitividad: qué puede hacer el Gobierno
Alonso cuestionó que el valor del dólar responda exclusivamente a la oferta y la demanda. “Hay un Banco Central comprando para estoquearse de reservas y hace que el dólar no suba”, afirmó. A su entender, el tipo de cambio se encuentra atrasado frente a la inflación acumulada, aunque una devaluación no resolvería por sí sola los problemas estructurales de las empresas.
“Si vos no vas a darle ese beneficio, entre comillas, a la empresa que exporta, de que va a haber un dólar más alto para que el ingreso total le aumente, y con una carga fiscal tan importante, por algún lado tiene que venir esa compensación”, planteó.
La economista sostuvo que muchas compañías deberán revisar sus costos, su financiamiento y su capacidad de generar valor. Durante años, explicó, la inflación y las tasas subsidiadas podían disimular ineficiencias o dificultades para determinar la rentabilidad real de los negocios.
“Hoy creo que el gran desafío es en dónde uno agrega valor, más allá de lo que pueda pasar con el tipo de cambio”, remarcó Alonso.
Finalmente, advirtió que el Gobierno también debe considerar el impacto de cualquier movimiento cambiario sobre los precios y el poder adquisitivo. Aunque consideró razonable que el dólar acompañe gradualmente la inflación, subrayó las dificultades que atraviesan los hogares. “Da un poco de bronca esa falta de empatía que existe con la gente que realmente no llega a fin de mes”, concluyó.