
Toda vida es una biblioteca en construcción, un archivo de voces, recuerdos, heridas y preguntas que la literatura transforma en memoria compartida.
Toda vida es una biblioteca en construcción, un archivo de voces, recuerdos, heridas y preguntas que la literatura transforma en memoria compartida.
En Duendes en mi habitación, Rubén Duarte emprende esa búsqueda mediante el humor, la evocación autobiográfica y la poesía narrativa. Sus versos recorren experiencias vinculadas con el periodismo, la familia y la enfermedad, y convierten la palabra en una forma de explorar la fragilidad y el sentido de la existencia.
La obra se distingue por su tono coloquial y costumbrista. Duarte construye relatos breves a partir de escenas cotidianas que revelan las contradicciones humanas. En «El oficio», celebra el periodismo como una identidad que determina su manera de mirar el mundo, mientras que en «El pelafustán», «La clienta» y «El clavo equivocado» retrata vanidades, equívocos y costumbres domésticas. Su escritura presenta afinidades con la poesía coloquial de Nicanor Parra y Mario Benedetti, así como con la tradición costumbrista de Aquileo J. Echeverría.
El humor constituye uno de sus principales recursos expresivos. Mediante la ironía y los desenlaces inesperados, el autor expone las debilidades ajenas y también las propias. Esta mirada se complementa con poemas dedicados a la familia, la paternidad y la continuidad generacional, donde los afectos aparecen como una fuente de pertenencia y esperanza.
La enfermedad introduce una dimensión más íntima. En «Directo al corazón», «Mi cáncer» y «El sobreviviente», el cuerpo se presenta como territorio vulnerable, marcado por el dolor y la lucha por permanecer. El humor adquiere entonces un nuevo sentido: se convierte en una herramienta para afrontar la fragilidad y sostener la voluntad de vivir.
Los duendes que dan título al libro adquieren especial significado durante la internación hospitalaria del autor en Corrientes. Estas presencias pueden interpretarse como expresiones de la imaginación, la esperanza o la fe.
Aunque la escritura presenta algunas desigualdades expresivas, sus mejores momentos alcanzan intensidad humana. Duendes en mi habitación reflexiona sobre la memoria, la supervivencia y el poder de la literatura. Duarte transforma su biografía en una pregunta universal: ¿qué permanece cuando el tiempo consume los días? La palabra no derrota la fugacidad, pero conserva las voces, los afectos y las pequeñas victorias de una existencia
Tapa del Jueves 29 de Octubre de 2026