
Tras el áspero cruce entre el PJ y la UCR en el plenario de comisiones, Limia retiró del temario de la sesión su proyecto de apartamiento a Ferrero. El delasotista Knipscheer había advertido que no habría ganadores y anticipó su abstención.
Tras el áspero cruce entre el PJ y la UCR en el plenario de comisiones, Limia retiró del temario de la sesión su proyecto de apartamiento a Ferrero. El delasotista Knipscheer había advertido que no habría ganadores y anticipó su abstención. La oposición prepara una respuesta conjunta.
Después de varias idas y vueltas, el peronismo resolvió descomprimir la vuelta de la Unicameral al recinto y frenar, al menos por ahora, una nueva ofensiva contra la radical Alejandra Ferrero. El legislador Leonardo Limia decidió devolver a comisión su proyecto de apartamiento, que ya tenía despacho favorable y figuraba en el temario acordado para la sesión de este jueves.
La decisión llegó después del áspero plenario de comisiones de ayer, donde el PJ y la UCR reeditaron el fuego cruzado y los pases de factura por los casos de Ramón «Cañito» Flores y el asesor Omar Manuel Ludueña de Ferrero. Los antecedentes del primero sacudieron al oficialismo, mientras que la situación del segundo impactó de lleno en la referente deloredista y presidenta del bloque radical.
En las últimas horas, el oficialismo reevaluó una jugada que amenazaba con reavivar la confrontación parlamentaria en la antesala de la visita del Papa león XIV. Aunque el proyecto de Limia había conseguido despacho con los votos peronistas en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General, finalmente no fue abordado en la presente sesión.
Como adelantó Perfil Córdoba, la movida encontró una voz disonante dentro del propio oficialismo. El delasotista Bernardo Knipscheer, titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, cuestionó la conveniencia política de volver a escalar el conflicto y anticipó que no acompañaría la iniciativa.
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«Creo que mañana (por hoy), si esto se trata en el recinto, no va a haber un ganador», advirtió el legislador, al cuestionar que el debate volviera a poner en escena a Flores, a su familia y a la propia Ferrero. «Mi voto va a ser la abstención de este proyecto si la decisión es llevarlo al recinto», adelantó el oficialista, lo que marcó una división en la bancada de Hacemos Unidos por Córdoba.
«Tal vez hay gente o hay dirigentes que creen que puede haber un ganador y humildemente creo que nos estamos dañando todos nosotros», remarcó Knipscheer. Sus declaraciones expusieron una diferencia interna en el bloque peronista sobre la conveniencia de insistir con una ofensiva que amenazaba con reactivar la guerra de los carpetazos.
Con la decisión de Limia de devolver el proyecto a comisión, la Unicameral pudo retomar la actividad sin reabrir, por ahora, el frente de conflicto entre el PJ y la UCR. La sesión encuentra así una agenda más liviana y un escenario de distensión transitoria, después de más de un mes sin actividad efectiva en el recinto, en medio de la escalada por los asesores involucrados en las controversias que enfrentaron a ambos espacios.
Ante este nuevo escenario, la oposición emitió un comunicado conjunto para referirse a la "marcha atrás" del oficialismo y fijar posición frente a una ofensiva que, aunque queda en suspenso, mantiene abierto el conflicto político alrededor de Ferrero y de los casos que alimentaron la guerra de los carpetazos que paralizaron el recinto de la Legislatura cordobesa.
El pronunciamiento conjunto de los bloques opositores cuestionó la marcha atrás del oficialismo con el proyecto de apartamiento de Alejandra Ferrero y atribuyó la decisión a la falta de votos para aprobarlo. Según señalaron, ayer expusieron en comisión los argumentos jurídicos y políticos contra la iniciativa de Limia, pero el PJ «desoyó esos argumentos y dictaminó en soledad».
El arco opositor sostuvo que la decisión de devolver el proyecto a comisión responde a que el oficialismo «no tiene los votos necesarios para aprobar el proyecto», al no contar con el respaldo de la totalidad de sus legisladores. Asimismo, reclamó tratar «con seriedad y responsabilidad» las iniciativas destinadas a fortalecer los controles institucionales y evitar que situaciones similares se repitan en cualquier bloque.
Por último, los bloques Unión Cívica Radical, Frente Cívico de Córdoba, PRO, Construyendo Córdoba, Encuentro Vecinal Córdoba, La Libertad Avanza, Partido Demócrata, Izquierda Socialista en el FIT-Unidad y Valores Republicanos responsabilizaron al PJ por mantener paralizada la Legislatura y cuestionaron que finalmente adoptara la salida que ellos mismos habían propuesto. «Su marcha atrás no recupera el tiempo perdido», advirtieron, al señalar que la disputa postergó proyectos que podrían mejorar la vida de los cordobeses. «Gobernar también es hacerse cargo de lo que se impide hacer», concluyeron.