
Todo comenzó cuando Rodrigo, un vecino del barrio Virgen de los Dolores, decidió donar sus propias pertenencias al ver la delicada situación de las familias afectadas.
Todo comenzó cuando Rodrigo, un vecino del barrio Virgen de los Dolores, decidió donar sus propias pertenencias al ver la delicada situación de las familias afectadas. Lo que inició como un gesto individual sumó rápidamente a sus hermanos y amigos; hoy ya son 21 los jóvenes que coordinan la ayuda.
El alcance de la asistencia se extendió de forma progresiva. El grupo comenzó relevando las necesidades de los inundados en el barrio Quilmes y luego expandió las recorridas hasta el barrio Arazaty, donde coordinan la entrega de mercadería. Para sostener las raciones diarias, los integrantes lanzaron una campaña de colaboración activa a través de las redes sociales.
La campaña solidaria ha dejado historias de profundo desprendimiento. "Conmueve hechos así", relató Rodrigo, al compartir que uno de los jóvenes del grupo decidió vender su propio teléfono celular para comprar una caja de pollos y garantizar el almuerzo de las familias afectadas.
La logística comunitaria cuenta con roles definidos: una de las integrantes, conocida en el barrio como "la Colorada", es la encargada de cocinar a gran escala y organizar la posterior distribución de los platos de comida caliente entre los vecinos más vulnerables.