
El presidente estadounidense criticó los comicios y anticipó que dialogará con Lula. En paralelo, archivaron la causa por la fuga de Flávio Bolsonaro.
El presidente estadounidense criticó los comicios y anticipó que dialogará con Lula. En paralelo, archivaron la causa por la fuga de Flávio Bolsonaro.
Este jueves, el presidente de los Estados Unidos,Donald Trump, cuestionó duramente los resultados del reciente balotaje presidencial en Brasil durante una conferencia de prensa, donde afirmó que el proceso electoral fue "una desgracia". A pesar de sus fuertes críticas y de brindarle protección política al excandidato prófugo Flávio Bolsonaro, el mandatario norteamericano anticipó que próximamente se comunicará por teléfono con el presidente electo,Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante su contacto con los medios, el mandatario estadounidense justificó su postura señalando:"Seguí el proceso electoral. No tomé partido; dejé que las cosas siguieran su curso. El presidente, el presidente actual, me pidió que no tomara partido y no lo hice". Sin embargo, al ser consultado sobre quién consideraba que era el ganador legítimo de los comicios del último domingo, evitó dar una respuesta directa:"No quiero hacer comentarios al respecto por ahora", aunque insistió en que "las elecciones fueron una gran vergüenza para el pueblo brasileño".
Estas declaraciones oficiales ocurren apenas días después de que Trump calificara las elecciones como fraudulentas y afirmara que Flávio Bolsonaro había sido tratado "de manera muy injusta" en su país de origen. Actualmente, el excandidato y su hermano Eduardo Bolsonaro se encuentran en suelo estadounidense bajo la protección de aquel gobierno, tras convertirse en fugitivos de la Justicia brasileña.
En este contexto de tensión internacional, la Justicia argentina tomó una decisión clave sobre la polémica fuga. Menos de 48 horas después de haber perdido el balotaje, la familia Bolsonaro cruzó la frontera hacia Misiones y abordó un avión privado para volar hacia los Estados Unidos, con escala en Ecuador.
Tras una breve investigación por presunta complicidad local, la Fiscalía de Puerto Iguazú resolvió archivar la denuncia al constatar que no se detectaron irregularidades en los controles fronterizos, confirmando oficialmente que el ingreso y la salida del político brasileño del territorio argentino se realizaron de manera regular.