
Modelos desarrollados por investigadores de la Universidad de Cambridge sugieren que las moléculas orgánicas de los cometas rara vez habrían sobrevivido al ingreso en la atmósfera terrestre
Viernes 30 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 08:24hs. del 30-10-2026
Durante décadas, la hipótesis de que los cometas llevaron a la Tierra las moléculas básicas para el surgimiento de la vida ocupó un lugar central en el debate científico, ya que se sabe que estos cuerpos transportan muchos de esos compuestos. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Cambridge sostiene que esa llegada habría sido excepcional y poco probable.
El trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, analizó si estos cuerpos helados pudieron llevar a la Tierra primitiva compuestos necesarios para la química previa a la vida. La respuesta de los modelos es que, en la mayoría de los casos, las moléculas se habrían destruido antes de alcanzar la superficie.
La velocidad y el ángulo del impacto dificultaban la supervivencia de las moléculas
Los investigadores reconstruyeron las trayectorias de los cometas y sus interacciones con la atmósfera terrestre. Según sus cálculos, estos objetos solían llegar a una velocidad elevada y con un ángulo que favorecía el calentamiento y la vaporización de los compuestos orgánicos que transportaban.
El equipo se concentró en el cianuro de hidrógeno (HCN), una molécula formada por carbono, hidrógeno y nitrógeno que está presente en cometas del Sistema Solar y puede participar en reacciones químicas vinculadas al origen de la vida. Incluso si una parte del HCN lograba sobrevivir al choque, los impactos capaces de dejar una cantidad útil habrían sido muy escasos.
“Históricamente, los científicos creían que los cometas eran importantes para el origen de la vida en la Tierra, porque transportaban moléculas que contenían carbono y nitrógeno. Por lo tanto, estas gigantescas bolas de nieve espaciales eran casi como un salvoconducto que traía todas las moléculas que un planeta necesitaría para sembrar vida”, explicó Richard Anslow, autor principal e investigador del Instituto de Astronomía de Cambridge, en el comunicado de la universidad.
Anslow añadió: “Es una idea un tanto romántica, pero nuestros resultados sugieren que es muy improbable”.
La Tierra tuvo pocas oportunidades de recibir compuestos de los cometas
El estudio sitúa el problema en los primeros 500 millones de años del planeta, cuando los impactos eran más frecuentes. Aun así, el número de cometas que pudo chocar contra la Tierra descendió con rapidez y habría dejado, como mucho, unas pocas oportunidades para que el HCN llegara en condiciones adecuadas.
Además, el compuesto debía quedar concentrado tras el impacto y las reacciones químicas posteriores debían ocurrir en poco tiempo. “Tendría que ser un suceso prácticamente imposible, porque no solo se necesitaría un impacto con la velocidad y el ángulo precisos, sino que también se requeriría que todo sucediera después, en términos de la concentración y la velocidad a la que se originaron los procesos químicos de la vida”, señaló Anslow.
El investigador remarcó que la posibilidad no puede descartarse por completo, aunque la definió como “un suceso realmente raro; en el mejor de los casos, una casualidad aislada”.
Los asteroides y la química terrestre aparecen como otras posibles explicaciones
Los autores plantean que los ingredientes químicos pudieron formarse en la propia Tierra o llegar tras el impacto de asteroides, que chocaron con el planeta con mayor frecuencia que los cometas. El estudio no determina cuál de esas vías ocurrió, sino que cuestiona la probabilidad de un mecanismo concreto: la entrega directa de HCN intacto por cometas.
Esa precisión fue destacada por el astrobiólogo César Menor, profesor de Bioquímica de la Universidad de Alcalá de Henares. “El artículo no demuestra que los cometas no contribuyeran al origen de la vida, sino que calculan que un mecanismo concreto de aportación de moléculas prebióticas, la entrega directa de HCN intacto y en concentraciones elevadas— resulta poco probable”, señaló en declaraciones al Science Media Centre España.
Menor advirtió que no debe confundirse la baja probabilidad de esa vía con la ausencia total de una contribución de los cometas. A su juicio, el valor del trabajo es que “aporta restricciones físicas importantes y obliga a revisar algunas hipótesis demasiado simplificadas sobre el suministro extraterrestre de moléculas orgánicas”, añadió al Science Media Centre España.
Marte pudo ofrecer condiciones algo más favorables que la Tierra
El análisis también incluyó a Marte, cuya menor gravedad y atmósfera más tenue habrían facilitado que algunos cometas alcanzaran el suelo, sobre todo durante la formación del Sistema Solar. La posibilidad, sin embargo, sigue siendo reducida.
“Esto no quiere decir que definitivamente haya ocurrido en Marte, por supuesto, pero sugiere que sería improbable que ocurriera en la Tierra y no en Marte”, afirmó Anslow. “O la otra alternativa, quizás más probable, es que no haya ocurrido en ninguno de los dos planetas”.
Los resultados pueden servir para buscar mundos donde los cometas tengan trayectorias más favorables. Los investigadores señalan que futuros observatorios espaciales, entre ellos los que sucedan al Telescopio Espacial James Webb, podrían ayudar a identificar sistemas planetarios donde esos impactos sean más probables.