
El animal fue tapado con tierra en el patio de una casa. Un grupo de personas descubrió el hecho y saltó el alambrado para salvarlo.
El animal fue tapado con tierra en el patio de una casa. Un grupo de personas descubrió el hecho y saltó el alambrado para salvarlo.
El martes pasado, un hombre enterró vivo a su propio perro, llamado Rocky, en el patio de su vivienda ubicada en la intersección de las calles La Calandria y Bolívar, en el barrio Santa Isabel de la localidad bonaerense de Monte Grande. El terrible hecho de crueldad animal fue detenido a tiempo por un grupo de vecinos, quienes vieron la situación desde la calle, saltaron el alambrado perimetral y lograron rescatar al can antes de que muriera asfixiado bajo la tierra.
El caso fue descubierto porque el terreno del agresor solo está delimitado por un alambrado. Esto permitió que los transeúntes observaran el momento exacto en el que el sujeto hacía un pozo en la tierra, metía al perro y lo cubría por completo, colocando incluso una piedra encima de la sepultura para evitar que el animal pudiera salir.
Ante esta situación, los vecinos comenzaron a gritar para frenarlo y registraron lo sucedido con sus celulares. En medio de la desesperación, una persona cruzó al patio ajeno y cavó rápidamente para desenterrar a la mascota. Al momento del rescate, el perro presentaba temblores, no podía respirar bien y no lograba mantenerse en pie.
Tras un llamado de alerta, efectivos de la Guardia Urbana de Esteban Echeverría trasladaron al animal al centro veterinario municipal. Allí, los médicos confirmaron que Rocky sufría de moquillo, garrapatas y severos signos de abandono. Por la complejidad de su cuadro, fue derivado a un centro especializado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde quedó a cargo de agrupaciones proteccionistas coordinadas por una de las vecinas que lo salvó. Actualmente, la ONG encargada de su cuidado,"Colmillitos al rescate", informó que el perro está estable y que ya le buscan un hogar de tránsito.
Por el lado judicial,el agresor aún no fue detenido. Tras el repudio vecinal, el hombre firmó un acta para ceder legalmente al perro. Ahora, todos los videos y pruebas recolectadas serán entregadas a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de turno para que la Justicia avance con una causa penal por maltrato animal.