
Los activos argentinos terminaron otro mes negativo. Entre la volatilidad del contexto internacional, las dudas sobre el financiamiento de la inteligencia artificial, el impacto de las elecciones de Brasil y datos poco alentadores sobre la actividad económica local, la renta…
Los activos argentinos terminaron otro mes negativo. Entre la volatilidad del contexto internacional, las dudas sobre el financiamiento de la inteligencia artificial, el impacto de las elecciones de Brasil y datos poco alentadores sobre la actividad económica local, la renta variable y fija no pudo encontrar un respiro. En ese contexto, el riesgo país acumuló en octubre una escalada de 180 unidades, la mayor del año.
En la última rueda del mes, el indicador elaborado por JP Morgan trepó 46 puntos, hasta los 787 (+6,2%), según las pantallas de Rava. Así, alcanzó el valor más alto de 2026, al superar los 765 que tocó este lunes tras el resultado del balotaje de Brasil, donde Lula sorprendió con su reelección.
Este viernes, los Bonares bajaron hasta 1,6% (AL30D) y los Globales, hasta 1,8% (GD46D). De ese modo, los bonos soberanos cerraron el mes en rojo: las mayores caídas fueron la del AL41D (-4,7%) y la del GD35D (-4,2%).
Fernando Baer, economista de Quantum, explicó que la escalada del riesgo país de hoy fue provocada por un “mal clima internacional”. En ese sentido, los inversores decidieron recurrir a “flight to quality” (vuelo a la calidad en inglés), por el cual venden los activos más riesgosos. Los bonos argentinos son golpeados en este escenario, dado que “la Argentina empieza a generar algunas dudas de cara a la elección en 2027".
Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, coincidió en que el movimiento del indicador tuvo “un disparador principalmente externo”. Y explicó: “Wall Street está corrigiendo con fuerza, especialmente el sector tecnológico, por las dudas sobre la rentabilidad del enorme gasto en inteligencia artificial y los balances de grandes compañías. A eso se suman la suba del petróleo, cercana al 2%, por las tensiones en Medio Oriente, y la cautela previa a las elecciones legislativas de Estados Unidos”.
No obstante, el analista observó que la intensidad de la reacción respondió a factores locales: “La Argentina continúa sin acceso al financiamiento externo y persisten las dudas sobre la acumulación de reservas y la capacidad de afrontar los próximos vencimientos”.