
Integrantes del Grupo Especial de Rescate y Salvamento de la Policía de Corrientes contaron a Radio Sudamericana cómo se organizó el rastrillaje en el paraje El Maizal. Drones con cámaras térmicas, perros especializados, caballos y equipos de geolocalización formaron parte del operativo.
Viernes 30 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 21:41hs. del 30-10-2026
Integrantes del Grupo Especial de Rescate y Salvamento de la Policía de Corrientes dialogaron con Radio Sudamericana sobre el trabajo realizado durante la búsqueda de Nanci Estela Godoy, la docente rural cuyo cuerpo fue encontrado en una zona de bañados del paraje El Maizal, en Esquina.
El comisario inspector César Alberto Sotomayor, el subcomisario Héctor Alarcón, la oficial subayudante Samantha Volentini y el cabo primero Fabián Saracho explicaron las dificultades que presentó el terreno y los recursos utilizados para avanzar con los rastrillajes.
Sotomayor señaló que se trató de una zona extensa, con lagunas, pastizales altos y presencia de animales silvestres. Entre ellos mencionó búfalos, chanchos salvajes y yacarés. Las condiciones se volvían más complejas al caer la tarde, cuando el personal debía replegarse hacia el campamento operativo.
"Era un terreno muy amplio, de mucho bañado, de mucha laguna, de muchos animales silvestres. Cuando ya caía la tarde era un terreno muy hostil y teníamos que parar la búsqueda", explicó.
Un operativo organizado por cuadrantes y con tecnología
Alarcón, quien estuvo a cargo de la logística, detalló que el rastrillaje se organizó mediante cuadrantes, coordenadas y un sistema de geolocalización que permitía conocer en tiempo real los desplazamientos del personal y los sectores recorridos.
El operativo incluyó drones equipados con cámaras térmicas, perros especializados en búsqueda por olores, personal caminante con dispositivos de iluminación, efectivos montados a caballo y equipos que recorrieron los espejos de agua en kayaks y lanchas.
También se planificaron vuelos y se instaló un Comando Operativo de Emergencias (COE) en el lugar, con computadoras, paneles, conexión satelital y sistemas de seguimiento. De esa manera, podían registrar dónde se encontraba cada equipo, qué sectores habían sido revisados y cuáles debían descartarse.
"Nada improvisado. El mando operativo fue planificado de acuerdo a la logística que tenía el personal", remarcó Alarcón.
El subcomisario explicó que la búsqueda se organizó de mayor a menor, de acuerdo con las características y capacidades de cada recurso. Los perros especializados eran trasladados incluso en helicóptero hacia determinados sectores, mientras que los efectivos montados permitían avanzar por zonas de difícil acceso.
La falta de caminos y de señal telefónica también representó un obstáculo. Para ingresar con el equipamiento y la logística utilizaron camionetas especiales, antenas satelitales y puntos de campamento ubicados a varios kilómetros de la estancia.
Los integrantes del grupo confirmaron que fueron compañeros de su división quienes encontraron los restos de la docente y participaron de la extracción del cuerpo del lugar.
Un terreno que exigió preparación y coordinación
Los efectivos indicaron que el trabajo comenzó el día 15, en horario cercano a la noche, con la llegada de las primeras brigadas y equipos de apoyo. El objetivo inicial era encontrar a Nanci con vida.
Además del personal de la Policía de Corrientes, el operativo contó con colaboración de efectivos de otras jurisdicciones y apoyo aéreo del Ejército y la Fuerza Aérea. También participaron distintas áreas de la fuerza provincial, con tareas específicas de búsqueda y geolocalización.
Alarcón explicó que el personal que ingresó a los sectores más complicados debía contar con preparación física, técnica y psicológica para responder ante los riesgos del ambiente. Incluso se habían previsto procedimientos para evacuar a un efectivo en caso de sufrir una lesión o una mordedura durante el rastrillaje.
El grupo destacó especialmente la utilidad del trabajo a caballo en determinados sectores. Aunque se trataba de una modalidad más lenta, permitía avanzar por áreas cubiertas de vegetación y agua donde otros recursos tenían dificultades para ingresar.
El grupo cumple 39 años de servicio
Durante la entrevista, los integrantes también repasaron la trayectoria del Grupo Especial de Rescate y Salvamento, creado en 1987 por iniciativa del entonces comisario Gamboa. Actualmente está integrado por 26 personas y depende de la Dirección General de Lucha contra el Fuego.
Entre sus tareas se encuentran los rescates en altura, bajo nivel y agua, además de búsquedas de personas y asistencia en situaciones de emergencia. Sus integrantes reciben capacitaciones dentro y fuera de la provincia, incluso junto a otras fuerzas de seguridad nacionales e internacionales.
Sotomayor explicó que la formación de un bombero requiere varios años y que quienes desean integrar el grupo deben realizar un curso específico. El año pasado se incorporaron por primera vez dos mujeres, entre ellas la oficial Samantha Volentini.
La oficial contó que lleva un año en el equipo y destacó la experiencia de participar en distintos rescates. También dejó un mensaje para otras integrantes de la fuerza: "Crean en el personal femenino también, que está capacitado. No tiene género el compromiso y el profesionalismo".
Por su parte, los efectivos remarcaron la importancia de la capacitación constante, el trabajo en equipo y la preparación para intervenir en situaciones límite.